La publicación de cientos de archivos sobre fenómenos aéreos no identificados (UAP) por parte de la administración de Donald Trump reactivó el debate sobre ovnis y vida extraterrestre en Estados Unidos.
Ovnis y política migratoria
Sin embargo, el elemento más comentado del proceso se encuentra en la palabra alien. El gobierno colocó ese término en el centro de su estrategia de comunicación mediante el lanzamiento de Aliens.gov, un portal que combina referencias a la ciencia ficción con la política migratoria de la Casa Blanca.
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La plataforma aprovecha el doble significado de la palabra, cuya raíz proviene del latín alienus ("perteneciente a otro", "extraño") y que en inglés designa tanto a un ser extraterrestre como a un extranjero sin estatus migratorio.
El sitio abre con una secuencia inspirada en Star Wars y The X-Files: figuras que cruzan una estructura similar al muro fronterizo son presentadas como "aliens" ocultos durante décadas entre la población.
El mensaje culmina con un llamado a su deportación y herramientas para reportar sospechosos ante ICE.
El portal incluye un contador en tiempo real que superaba los 3.1 millones de detenciones al cierre de esta edición y un mapa interactivo con datos por estado, nacionalidad y antecedentes penales.
Deportaciones masivas
Las cifras reflejan la magnitud de la operación. Estados Unidos deportó a 442 mil 637 personas en el año fiscal 2025, según los primeros datos oficiales del gobierno Trump, que ha elevado su objetivo anual a 500 mil expulsiones.
Por primera vez en más de 50 años, la población inmigrante disminuye: de 53.3 millones en enero de 2025 bajó a 51.9 millones en junio, según el Pew Research Center.
La administración justifica las medidas en términos de seguridad nacional, aunque sus propios datos confirman que menos del 38% de los detenidos por ICE tiene historial delictivo. Solo en 2023, inmigrantes (incluidos indocumentados) aportaron 89 mil 900 millones de dólares en impuestos federales.
La desclasificación de 222 documentos UAP, presentada por Trump como una campaña de transparencia gubernamental, corre en paralelo a esa narrativa. Aunque la atención pública se ha concentrado en la posibilidad de vida extraterrestre, funcionarios de defensa han señalado que la preocupación real detrás de varios de estos casos es estratégica.
Luis Elizondo, exfuncionario del Pentágono que dirigió un programa clasificado de investigación UAP, agrupa los objetos en tres categorías: fenómenos ordinarios mal identificados, tecnología de potencias adversarias con capacidades superiores a las conocidas, y la hipótesis extraterrestre.
Efecto extraterrestre
El secretario de Estado Marco Rubio fue más directo en el documental The Age of Disclosure, al afirmar que han tenido "repetidos casos de algo operando en el espacio aéreo sobre instalaciones nucleares restringidas y no es nuestro y no sabemos de quién es."
El administrador de la NASA, Jared Isaacman, descartó en Fox News que los archivos apunten a naves o cuerpos de origen no humano, pero reconoció que documentan "fenómenos reales e inexplicables" que las agencias ignoraron durante décadas.
Para críticos y analistas, el elemento más significativo del proceso no son los documentos, sino el uso político del término que los enmarca. Una palabra heredada del latín y reconfigurada para entrelazar migración, seguridad nacional y fenómenos sin explicación dentro de una misma narrativa gubernamental.
