Mientras los primeros ministros británicos cambian tras elecciones, dimisiones o crisis políticas, hay un residente del número 10 de Downing Street (la casa donde residen los primeros ministros) que permanece inalterable. Larry, el gato más famoso del Reino Unido, recibió el lunes a Andy Burnham, quien asumió como nuevo jefe de Gobierno y se convirtió en el séptimo mandatario con el que convive desde 2011.
Larry como leyenda en el Reino Unido
Procedente del refugio Battersea Dogs & Cats Home, Larry llegó a la residencia oficial del primer ministro el 15 de febrero de 2011 con un nombramiento poco común: Chief Mouser, o "Jefe Cazador de Ratones". Aunque el cargo tiene un tono humorístico, responde a una antigua tradición británica de mantener gatos en edificios públicos para controlar plagas.
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Con el paso de los años, el felino ha trascendido esa función práctica. En una década y media resultó testigo de algunos de los momentos políticos más convulsos del Reino Unido: el referéndum que abrió la puerta al Brexit bajo David Cameron, las difíciles negociaciones de salida de la Unión Europea durante el gobierno de Theresa May, el escándalo del Partygate que precipitó la caída de Boris Johnson, el efímero mandato de Liz Truss, el gobierno de Rishi Sunak y la llegada del laborista Keir Starmer al poder en 2024.
Ahora suma un nuevo inquilino en Downing Street con Andy Burnham, mientras su presencia continúa prácticamente intacta.
Para los británicos, Larry representa algo más que una curiosidad. Su permanencia recuerda que, en una democracia parlamentaria como la del Reino Unido, los gobiernos cambian, pero las instituciones permanecen. Esa continuidad es una de las características del sistema político británico, donde las tradiciones conviven con la alternancia entre partidos.
El gato con personalidad propia
Su popularidad también ha crecido fuera de la política. Una cuenta humorística en la red social X, que reúne a más de 900 mil seguidores y es administrada por un autor anónimo, publica mensajes satíricos atribuidos al gato y suele comentar la actualidad nacional e internacional.
Además, Larry suele convertirse en un protagonista inesperado durante visitas de jefes de Estado y líderes extranjeros al número 10 de Downing Street, donde con frecuencia aparece frente a las cámaras mientras se desarrollan encuentros diplomáticos.
A sus 19 años, según la edad que figura en su perfil de X, Larry sigue ocupando el cargo más estable de la política británica: recibir a los primeros ministros mientras estos, tarde o temprano, terminan abandonando la residencia oficial.
