El papa León XIV reconoció el retraso histórico de la Iglesia católica para condenar la esclavitud y pidió perdón por ello en “Magnifica Humanitas”, su primera encíclica publicada este lunes, en la que calificó esa omisión como “una herida en la memoria cristiana”.
El documento, centrado principalmente en el impacto de la inteligencia artificial, incluye una de las autocríticas más directas emitidas desde el Vaticano sobre la relación histórica de la institución con la esclavitud. “En nombre de la Iglesia, pido sinceramente perdón”, escribió el pontífice estadounidense, quien señaló que durante siglos sectores eclesiásticos toleraron, justificaron e incluso participaron en sistemas esclavistas.
Reconocimiento histórico del Papa León
En el texto, León XIV recordó que la Iglesia llegó a poseer esclavos hasta la Edad Media y que también asesoró a monarcas europeos sobre argumentos para legitimar la esclavitud de pueblos considerados “infieles”. Afirmó que no fue sino hasta el siglo XIX cuando surgió una condena “formal, absoluta y universal” de esta práctica por parte de la Iglesia.
El pontífice sostuvo que, aunque los hechos del pasado deben entenderse dentro de su contexto histórico, eso no exime a la institución de reconocer su demora moral. “No podemos negar ni minimizar el retraso con el que la Iglesia y la sociedad condenaron el flagelo de la esclavitud”, escribió.
Las declaraciones amplían el tono asumido por sus predecesores. Juan Pablo II denunció en 1992 la participación de cristianos en el comercio esclavista y en el año 2000 promovió una petición global de perdón por injusticias históricas. Por su parte, Francisco condenó reiteradamente formas contemporáneas de explotación y trata de personas.
Una herida aún vigente
La esclavitud ha acompañado a prácticamente todas las civilizaciones. En la antigua Roma, entre 10 y 20% de la población estaba sometida a esclavitud, mientras que en distintas regiones de África, Asia y América existieron sistemas similares durante siglos.
Sin embargo, la trata transatlántica entre los siglos XVI y XIX marcó una de las etapas más documentadas y devastadoras. Se calcula que entre 12 y 12.8 millones de africanos fueron embarcados hacia América; más de un millón murió durante la travesía del llamado “Pasaje del Medio”.
Brasil y el Caribe recibieron la mayor parte de los esclavizados, en un sistema económico que enriqueció a potencias europeas mediante plantaciones de azúcar, algodón y tabaco, mientras desarticulaba sociedades africanas enteras.
La esclavitud del siglo XXI
Aunque abolida legalmente en casi todo el mundo, la esclavitud persiste bajo nuevas formas. De acuerdo con estimaciones de organismos internacionales, cerca de 50 millones de personas vivían en condiciones de esclavitud moderna en 2021, entre ellas víctimas de trabajo forzado, matrimonios obligados, explotación sexual y servidumbre por deuda.
El Vaticano vinculó esta reflexión histórica con desafíos contemporáneos, particularmente el avance tecnológico y la inteligencia artificial, en un intento por advertir sobre nuevas formas de deshumanización y explotación.
