El ciudadano mexicano Efraín Zúñiga-García, de 38 años, se declaró culpable hoy ante una Corte federal de Estados Unidos, se le extraditó por su implicación en una red transnacional de tráfico de migrantes que generó ganancias de hasta 30 millones de dólares.
Según un comunicado del Departamento de Justicia, "se declaró culpable de conspiración para introducir extranjeros en Estados Unidos, de introducir a un extranjero en Estados Unidos con fines de lucro y de complicidad", delitos por los que actualmente "se enfrenta a una pena mínima obligatoria de tres años de prisión".
Se detalló que la investigación del Distrito Oeste de Texas acreditó que "dirigía la casa de seguridad en Monterrey y coordinaba con otros miembros de la organización para transportar migrantes a dicha casa y luego introducirlos ilegalmente en Estados Unidos", operando en ruta fronteriza desde Piedras Negras, Coahuila.
Entre noviembre de 2020 y septiembre de 2023, se estima que ayudó a cruzar de manera ilegal a entre 2500 y 3000 extranjeros a Estados Unidos, con nacionalidades procedentes de Asia, Medio Oriente y Sudamérica.
Por ese negocio ilícito cobraba tarifas individuales de miles de dólares, ya que "la organización cobraba entre 6 mil 500 y 12 mil dólares por extranjero, lo que representó una ganancia económica de entre 16 y 30 millones de dólares".
Por estos mismos hechos, el líder de la célula, Enil Edil Mejía-Zúñiga, "sentenciado a 10 años de prisión en julio de 2025", mientras que la coacusada mexicana Mónica Hernández-Palma "sentenciada a 41 meses de prisión en mayo de 2026".
La captura y extradición de Zúñiga-García requirió la colaboración de fuerzas del orden mexicanas y del Grupo de Trabajo Conjunto, por lo que queda pendiente que se le fije la fecha para la lectura de su sentencia por tráfico de migrantes.
