El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, desató una polémica en Bruselas tras declarar a los legisladores que los objetivos europeos de autosuficiencia militar eran una ilusión, al menos en el corto y mediano plazo.
En su discurso ante el Comité de Seguridad y Defensa del Parlamento Europeo el 26 de enero, advirtió que sin Washington, las defensas de Europa se desmoronarían: "Si alguien piensa aquí (...) que la Unión Europea o Europa en su conjunto pueden defenderse sin Estados Unidos, que siga soñando".
También te puede interesar: Miles de agricultores se manifiestan contra acuerdo de UE y Mercosur
Rutte dijo que reemplazar la protección estadounidense requeriría aumentar los presupuestos de defensa de las naciones europeas al 10% del PIB y construir una fuerza disuasoria nuclear propia. De lo contrario, dijo, Europa perdería "la máxima garantía de nuestra libertad, que es el paraguas nuclear estadounidense".
Sus declaraciones se dieron días después de un tenso impasse transatlántico provocado por las amenazas del presidente estadounidense Donald Trump de tomar el control de Groenlandia (Dinamarca) e imponer aranceles a los aliados europeos. La crisis se alivió después de que Rutte ayudara a negociar un marco básico sobre la seguridad en el Ártico, lo que llevó a Trump a retirar los castigos comerciales.
En su intervención, Rutte llamó a que la OTAN asuma un papel más relevante en la defensa del Ártico para contener la influencia rusa y china, y a impulsar conversaciones entre Washington, Copenhague y Nuuk para definir cómo se traduce eso en la práctica, aunque reiteró que él no tenía “ningún mandato” para negociar en nombre de Dinamarca.
Rutte también presionó a los líderes de la UE para que permitan a Kiev comprar armas estadounidenses con el próximo préstamo de 90 mil millones de euros al gobierno de Zelenski, advirtiendo que la industria europea aún no puede cubrir las necesidades urgentes de Ucrania.
También te puede interesar: Lula da Silva llama a la UE a tener 'coraje' para firmar el acuerdo comercial con el Mercosur
La reacción fue inmediata. El ministro de Asuntos Exteriores francés, Jean-Noël Barrot, replicó que "los europeos pueden y deben hacerse cargo de su propia seguridad", mientras que la eurodiputada Nathalie Loiseau calificó la intervención de Rutte de "momento vergonzoso".
Aunque Rutte aplaudió a Trump por empujar a los socios de la OTAN hacia un gasto en defensa del 5% del PIB para 2035, su franqueza volvió a poner sobre la mesa el dilema de fondo: si Europa debe seguir apostando por su alianza con Estados Unidos o si, de una vez por todas, debe tomarse en serio su tantas veces anunciada “autonomía estratégica”.
