El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reactivó uno de los diferendos más persistentes en la relación bilateral al advertir que impondrá un arancel de 5% a las importaciones mexicanas si el Gobierno no libera de inmediato el volumen de agua que, según Washington, adeuda bajo el Tratado de Aguas de 1944.
La presión ocurre en el cierre del ciclo 2020–2025, cuando persiste un déficit en las entregas mexicanas del Río Bravo debido a sequía severa y bajos niveles de presas.
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En un mensaje difundido en Truth Social, Trump acusó a México de “seguir violando” el tratado y afirmó que el rezago supera los 800 mil acres-pie (aproximadamente 987 millones de m³), de los cuales Estados Unidos exige 200 mil acres-pie (246 millones de m³) antes del 31 de diciembre.
El mandatario vinculó directamente el retraso con afectaciones a la agroindustria texana, un sector políticamente sensible en ese estado, donde los distritos de riego del sur dependen en gran medida de las aportaciones mexicanas para sostener cultivos y ganado.
El Tratado de 1944 —firmado en Washington el 3 de febrero de ese año— establece que México debe entregar 1,750 millones de m³ por ciclo quinquenal, mientras Estados Unidos abastece a México con 1,850 millones anuales del Río Colorado.
El acuerdo permite compensar faltantes en el ciclo siguiente, una flexibilidad que México invoca para sostener que el rezago actual no constituye un incumplimiento definitivo.
La disputa se intensificó desde 2023, cuando la Comisión Internacional de Límites y Aguas advirtió que México difícilmente completaría el ciclo sin medidas extraordinarias.
Desde abril de 2025, el gobierno mexicano ha ofrecido acelerar entregas y liberar reservas adicionales, aunque insiste en que el tratado prevé mecanismos para diferir saldos cuando existen condiciones excepcionales.
