Donald Trump reactivó este lunes sus señalamientos contra Canadá al denunciar un “trato injusto” prolongado hacia Estados Unidos y advertir que impedirá la apertura del nuevo puente entre Ontario y Michigan hasta recibir “compensación completa”. Su declaración revive tensiones históricas en materia comercial y coloca la obra binacional en el centro de una disputa más amplia.
El mandatario republicano sostiene que Canadá “posee tanto el lado canadiense como el estadounidense” del proyecto, en alusión al acuerdo bilateral que autoriza a Ottawa a financiar y administrar la construcción hasta recuperar la inversión. Según Trump, esta estructura fue levantada “prácticamente sin contenido estadounidense” debido a una exención concedida por Barack Obama a la Ley Buy American, normativa que obliga a utilizar acero y materiales fabricados en EE. UU. en proyectos financiados con recursos federales.
También te puede interesar: EU captura buque petrolero en el océano Índico que escapó del bloqueo en el Caribe
“¿Qué obtiene Estados Unidos? ¡Absolutamente NADA!”, escribió Trump, quien acusa a Canadá de limitar desde hace años la entrada de lácteos estadounidenses mediante un sistema de control de precios y cuotas. Añadió que algunas provincias restringen la venta de bebidas alcohólicas importadas, aunque estas regulaciones varían y no constituyen un veto absoluto.
El presidente también atacó las negociaciones que, asegura, mantiene Ottawa con China, aseverando que ese acercamiento “acabará con Canadá”. En una expresión abiertamente exagerada, afirmó que Pekín “pondrá fin a todas las competiciones de hockey sobre hielo” e incluso “eliminará la Copa Stanley”, aprovechando el simbolismo deportivo para subrayar su mensaje.
Trump demandó iniciar conversaciones “inmediatamente” y sostuvo que Estados Unidos debería “poseer al menos la mitad” del puente, una postura sin sustento legal pero consistente con su estrategia de presión en disputas comerciales y de infraestructura.
