"Odio decir que me siento honrado" de que estas cosas le ocurren a las personas "que más hacen", comentó el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, después de que un hombre armado intentara irrumpir en la gala de corresponsales de la Casa Blanca en Washington.
Trump: ' me siento honrado por ello, pero he hecho mucho'
Es el último de una serie de incidentes contra el dirigente republicano en dos años.
Trump, de 79 años, sufrió un primer intento de asesinato en el que resultó herido en una oreja en julio de 2024 durante una mitin para las elecciones presidenciales.
Dos meses más tarde, las autoridades sospechan que un hombre intentó asesinarlo en su campo de golf en Florida.
"Le pregunto respetuosamente: ¿por qué cree que le sigue pasando esto?", dijo un periodista a Trump, después de que un hombre armado intentara irrumpir en una gala a la que asistía el mandatario en Washington y fuera detenido tras dispararle a un agente de las fuerzas del orden.
Trump, de 79 años, tenía una respuesta preparada.
"Bueno, ya sabes, he estudiado los asesinatos", empezó a decir y siguió en tono filosófico.
"Y debo decirte que las personas más influyentes, las que más hacen (...) fíjate en Abraham Lincoln (...) las personas que causan mayor impacto son aquellas a las que persiguen", declaró.
"Odio decir que me siento honrado por ello, pero he hecho mucho", añadió Trump. "Hemos cambiado este país, y hay mucha gente a la que eso no le gusta. Así que creo que esa es la respuesta".
"Llevo una vida bastante normal, teniendo en cuenta, ya sabes, que es una vida peligrosa", agregó sobre los riesgos que conlleva, según él, el cargo de presidente.
'Yo no cuento como caso perdido'
"Muchas otras personas, ya sabes, lees historias en las que acaban convertidas en casos perdidos. Para hablar con sinceridad, yo no soy un caso perdido", opinó.
Sobre la cena, dijo que iba a pronunciar "el discurso más inapropiado jamás pronunciado", pero que ahora resultaría "muy aburrido" una vez que se reprograme el acto.
El incidente del sábado, del que Trump culpó a un "asesino en potencia", también le llevó a divagar sobre uno de sus temas favoritos: el enorme salón de baile de 400 millones de dólares que se está construyendo en la Casa Blanca.
El lugar donde se celebra la cena de corresponsales, el Washington Hilton, "no es especialmente seguro", sostuvo, por lo que consideró necesario construir el nuevo salón de baile.
