Aeroméxico y Grupo Bimbo anunciaron una alianza estratégica para promover el uso de Combustible Sostenible de Aviación (SAF, por sus siglas en inglés), con el objetivo de acelerar la descarbonización de los viajes corporativos y de negocios en la región.
Se trata de la primera colaboración de este tipo en América Latina, mediante la cual ambas compañías buscarán reducir su huella de carbono a través del uso de combustibles sostenibles, considerados actualmente la principal alternativa para disminuir las emisiones contaminantes del transporte aéreo.
El acuerdo permitirá que las reducciones de emisiones se acrediten mediante mecanismos internacionales de trazabilidad y asignación del SAF.
Con ello, Aeroméxico disminuirá sus emisiones directas derivadas del consumo de combustible, mientras que Grupo Bimbo reducirá sus emisiones asociadas a los viajes de negocios de sus colaboradores.
Karen Farías, directora de Sostenibilidad y ESG de Aeroméxico, destacó que esta alianza demuestra cómo la colaboración entre empresas puede acelerar la transición hacia una aviación más sostenible en México y América Latina.
“La transición sólo será posible mediante una red de aliados comprometidos con reducir significativamente el impacto ambiental de toda su cadena de valor y avanzar hacia metas de largo plazo para 2050”, señaló.
Por su parte, Alejandra Vázquez, directora Global de Sustentabilidad de Grupo Bimbo, afirmó que la compañía mantiene el compromiso de alcanzar cero emisiones netas de carbono para 2050 y que iniciativas como ésta contribuyen al cumplimiento de esa meta.
Asimismo, David Hernández, director Global de Compras de la panificadora, destacó que la sostenibilidad debe integrarse en todas las decisiones de negocio y abastecimiento, por lo que la colaboración con socios estratégicos resulta clave para avanzar en la reducción de emisiones más allá de las operaciones directas de la empresa.
Actualmente, el SAF puede reducir hasta 80% las emisiones de carbono en comparación con los combustibles fósiles tradicionales. Este combustible se produce a partir de materias primas renovables, como residuos orgánicos, y puede utilizarse en las aeronaves actuales sin necesidad de modificaciones técnicas.
