Al ajustar por tipo de cambio e inflación, las remesas registraron en diciembre una caída anual de 12.4% en términos reales, lo que representa el séptimo mes consecutivo en terreno negativo.
“Esta contracción se explicó por presiones inflacionarias y la apreciación interanual del tipo de cambio”, explicó un análisis financiero de Valmex.
Durante 2025, las remesas acumularon 61,791 millones de dólares, monto 4.6% inferior al registrado en 2024. Lo anterior otorga un menor soporte al consumo interno, particularmente en los hogares y regiones con alta dependencia de las remesas, lo que podría traducirse en una desaceleración de la demanda.
En diciembre de 2025, los ingresos por remesas hacia México se ubicaron en 5,322 millones de dólares, lo que representó un crecimiento anual de 1.9%, el primer incremento tras ocho meses consecutivos de contracción.
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Este aumento se explicó por un incremento de 8.8% en el monto promedio enviado, que más que compensó la caída de 6.4% en el número de operaciones.
'Remesas siguen afectadas por temor de migrantes'
"Las remesas siguen afectadas por el temor de la población indocumentada a ser deportada de Estados Unidos, debido a la política de detenciones y deportaciones de la administración de Donald Trump. Esto hace que las personas indocumentadas eviten salir a trabajar o realizar otras actividades", consideró Jesús López, analista de Banco Base.
A tasa mensual, los ingresos por remesas subieron de 5,125 millones de dólares en noviembre a 5,322 millones en diciembre, lo que implicó un aumento de 3.8%, consistente con un patrón estacional típico de diciembre, asociado a mayores envíos por las festividades de fin de año, aunque este comportamiento no se observó en 2024, cuando las remesas mostraron un desempeño atípico para ese mes.
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Las remesas muestran en 2025 una clara pérdida de dinamismo, después de varios años de crecimiento sostenido, indicando un posible estancamiento o ajuste en el corto plazo con una tendencia de moderación que sugiere un desempeño más contenido hacia 2026.
“Este entorno se ve influido por un tipo de cambio fuerte y una inflación elevada, que reducen el valor en pesos de los envíos y limitan su impacto sobre el consumo interno”, revisó Gerónimo Ugarte, economista en jefe de Valmex.
Hacia adelante las remesas a México enfrentarán tres grandes riesgos en 2026: una posible desaceleración económica en EU, la agresiva política migratoria de Trump y la apreciación del peso mexicano, proyectó Juan José Li Ng de BBVA.
