La inflación en México volvió a dar una señal positiva durante la primera quincena de junio al ubicarse en 3.55% anual, su nivel más bajo en varias semanas y por debajo de las expectativas del mercado, impulsada principalmente por una caída en los precios de frutas y verduras.
Inflación en desaceleración
De acuerdo con un análisis de Grupo Financiero B×+, la inflación general ligó su quinta quincena consecutiva de desaceleración, mientras que la variación quincenal fue la más baja registrada para una primera mitad de junio en los últimos años.
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La principal razón detrás de este alivio fue el abaratamiento de productos agropecuarios, especialmente frutas y verduras, que compensó el incremento observado en otros sectores de la economía. Sin embargo, no todo fueron buenas noticias.
Mientras los alimentos frescos dieron un respiro al bolsillo de los consumidores, los servicios relacionados con el turismo registraron importantes aumentos. Los precios del transporte aéreo, hoteles y paquetes vacacionales mostraron incrementos superiores a los habituales para esta época del año.
Alejandro Saldaña, economista en jefe de Grupo Financiero B×+, destacó que este comportamiento podría estar relacionado con la celebración del Mundial de Futbol 2026 en México, Estados Unidos y Canadá, que ha impulsado la demanda de viajes, hospedaje y actividades recreativas.
Banco de México en cautela
A pesar de la moderación de la inflación general, el componente subyacente —que elimina los productos más volátiles y es considerado un mejor indicador de la tendencia de largo plazo— se ubicó en 4.12%, acumulando ya 26 quincenas consecutivas por encima del 4%.
Este dato refleja que persisten presiones importantes en sectores como los servicios, donde los aumentos salariales, los costos operativos y la baja productividad se trasladaron a los precios finales. Saldaña considera que el panorama inflacionario sigue siendo complejo. Aunque los precios internacionales de la energía han mostrado cierta moderación ante la posibilidad de una reducción de las tensiones en Medio Oriente, todavía existen riesgos que podrían provocar nuevos repuntes en los próximos meses.
Además, “el efecto del Mundial podría seguir con la presión a algunos servicios durante el verano, mientras que los costos laborales continúan siendo una preocupación para las empresas”.
Ante este escenario, el Banco de México mantiene una postura cautelosa. La institución considera que la política monetaria se encuentra en un nivel neutral y, por ahora, no contempla realizar cambios en la tasa de interés.
