Con una producción mundial que alcanza los 414,000 millones de toneladas anuales, la industria del plástico atraviesa una profunda transformación técnica para atender las demandas globales de sostenibilidad. En este contexto, la Asociación Nacional de Industrias del Plástico (ANIPAC) celebró la décima edición de su Congreso Técnico en Naucalpan de Juárez, Estado de México. El encuentro sirvió para evaluar el desarrollo de nuevas tecnologías, procesos de inyección, rediseño de materiales y herramientas de medición de impacto ambiental.
El presidente de la ANIPAC, Benjamín del Arco, destacó que en los últimos años el sector ha integrado nuevos conocimientos científicos para optimizar el aprovechamiento de los recursos. El directivo señaló que las propiedades del plástico —como su ligereza, capacidad de aislamiento y durabilidad— son esenciales para disminuir costos operativos y huellas ecológicas. Del Arco hizo hincapié en el papel vital que juega este material en la preservación de alimentos, la fabricación de insumos médicos y la infraestructura hídrica.
Al revisar la trayectoria del foro especializado, el líder gremial resaltó la evolución tecnológica experimentada por la industria nacional a lo largo de la última década. “A lo largo de 10 años este Congreso ha acompañado la evolución técnica de nuestra industria, con conocimiento especializado”, afirmó Del Arco. Agregó que este aniversario permite reconocer el avance en innovación de procesos y la incorporación de criterios de circularidad en las líneas de producción.
Durante las sesiones de trabajo se presentaron metodologías para evaluar indicadores de Economía Circular, entre los que destacan el índice de materiales y el de aprovechamiento energético. Asimismo, especialistas analizaron esquemas para medir la huella de carbono y la huella de agua en los procesos de manufactura de plásticos rígidos. La adopción de estos parámetros busca responder a los requerimientos internacionales de trazabilidad y certificación de contenido reciclado.
Sobre el abordaje técnico en el desarrollo de productos, Hugo Gómez, presidente de la Comisión Técnica de la ANIPAC, detalló la necesidad de aplicar un enfoque integral. “Esto también significa mirar el desarrollo de los productos más allá de su forma final. Implica abordar el desarrollo de productos desde el diseño y la selección de materiales hasta su procesamiento, desempeño y potencial de recuperación o reciclaje”, puntualizó ante los asistentes.
En el plano legal, la innovación industrial estará guiada por la Ley General de Economía Circular (LGEC), publicada en el Diario Oficial de la Federación en enero de 2026. Al analizar este marco, Noemí Jardón, investigadora del CIATEQ, puntualizó que la ley contempla una aplicación progresiva de las obligaciones. La académica enfatizó que se requiere construir infraestructura técnica y desarrollar materiales viables mediante la cooperación entre empresas, centros de investigación y autoridades.
El congreso reunió a figuras del ámbito empresarial y académico, como Aldimir Torres, expresidente de la ANIPAC, y representantes de firmas especializadas como Mariana Albarrán (Braskem Idesa), Carolina Aponte (Omnigreen) y María Muñiz (Polygrafia). Por parte del sector académico participaron Marco Cortina y Luis Lugo, del CIATEQ, junto a Alejandro Garza, del Centro de Investigación en Química Aplicada (CIQA). Todos ellos coincidieron en que la tecnología es el único camino para garantizar la viabilidad del sector.
En México, el fortalecimiento de las capacidades tecnológicas resulta determinante para la economía, donde operan más de 6 mil empresas vinculadas a este rubro. El desafío técnico de incorporar contenido reciclado y certificar procesos recae principalmente en las micro y pequeñas empresas, que representan más del 78% del total nacional. La ANIPAC busca que estas unidades productivas tengan acceso a las mismas herramientas de innovación que las grandes corporaciones.
El Congreso Técnico de la ANIPAC concluyó reafirmando que la tecnología, la estandarización y el rediseño son los pilares para mantener la competitividad de la industria. El organismo continuará impulsando Normas Mexicanas que clarifiquen el uso de materiales recuperados y los índices de circularidad. Con estas acciones, el sector plástico en México busca consolidar su transición hacia modelos productivos eficientes y sustentables.
