El peso mexicano cerró la sesión con el tipo de cambio alrededor de los 17.90 pesos por dólar, impulsado principalmente por una debilidad general de la divisa verde, y un mejor apetito por riesgo en los mercados financieros.
La jornada estuvo marcada por movimientos más técnicos que fundamentales, sin datos locales de alto impacto, lo que permitió al peso consolidarse cerca de sus niveles más bajos recientes.
“El mercado sigue descontando un escenario de menor fortaleza del dólar, ante la incertidumbre sobre la política monetaria de la Reserva Federal y la expectativa de que las tasas en EU no se mantendrán restrictivas por mucho más tiempo”, comentó Diego Albuja, analista de mercados de ATFX LATAM.
“Esto ha favorecido a monedas emergentes como el peso mexicano, que continúa mostrando resiliencia frente a episodios de volatilidad externa”.
Señaló que este cierre sugiere un entorno de mayor estabilidad cambiaria en el corto plazo, con el dólar/peso mexicano moviéndose en un rango lateral estimado entre 17.80 y 18.05 pesos, mientras el mercado espera nuevas señales macroeconómicas.
Un análisis de Alejandra Marcos, de Kapital banco anticipó otro año con una relativa fortaleza de nuestra moneda.
“Los factores que han contribuido a alcanzar los niveles actuales estimamos que permanecerán en gran parte de 2026. Inclusive de corto plazo es posible que desde el punto de vista técnico alcance los niveles de 17.65 pesos por dólar”.
Sin embargo, dijo, habrá momentos de volatilidad que pudieran originar movimientos de depreciación, aunque no bruscos, sí considerables para nuestra moneda.
“La clave estará en evaluar al dólar y el comportamiento de las tasas de interés del mercado que generalmente suelen capturar de manera importante los temores, y las expectativas sobre el desempeño de nuestra economía”.
