El Super Niño, fenómeno climático, podría convertirse en un nuevo factor de presión para la inflación en México durante 2026, especialmente en los precios de frutas, verduras y productos agropecuarios, de acuerdo con un análisis económico de Banamex.
Recordó que la Organización Meteorológica Mundial y la National Oceanic and Atmospheric Administration anticipan que las condiciones de “El Niño” podrían desarrollarse nuevamente entre mayo y julio de este año y mantenerse hasta finales de 2026.
Incluso, algunos modelos climáticos advierten la posibilidad de un “Super Niño”, uno de los eventos más intensos de las últimas décadas debido al intenso calor y a los efectos del cambio climático.
“El Niño” y “La Niña” son fases opuestas de un patrón climático natural que se origina en el océano Pacífico y afecta el clima global. En el caso de “El Niño”, el calentamiento anormal de las aguas superficiales modifica los patrones de lluvia y sequía, aumentando el riesgo de inundaciones, incendios forestales y eventos meteorológicos extremos, detalló el banco.
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En México, el impacto no sería uniforme. Mientras que estados del norte como Sonora, Sinaloa, Chihuahua y Baja California podrían registrar mayores lluvias, en el centro y sur del país se prevén condiciones más secas y sequías más intensas.
Un reporte de Jesús Martínez del área de análisis económico de Banamex detalló que entre los cultivos con mayor riesgo se encuentran el maíz, frijol, café, aguacate y caña de azúcar, además de frutas y hortalizas sensibles a cambios extremos de temperatura y precipitación.
'Super Niño' podría añadir hasta 0.52 puntos porcentuales a la inflación general en México
Además de la agricultura, el calentamiento oceánico también afectaría la pesca debido al desplazamiento de especies marinas y la alteración de ecosistemas, generando presiones adicionales sobre los precios de alimentos.
“El Niño podría añadir hasta 0.52 puntos porcentuales a la inflación general en México durante 2026. El efecto se concentraría principalmente en el subíndice de frutas y verduras, aunque posteriormente podría trasladarse a productos pecuarios debido al aumento en costos de forraje y agua”.
Precisó que actualmente, algunos analistas proyectan que la inflación mexicana podría cerrar el año alrededor de 4.3%, aunque el impacto final dependerá de la intensidad del fenómeno climático y de factores como el tipo de cambio, subsidios eléctricos, importaciones agrícolas y programas de apoyo gubernamental.
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El efecto negativo más inmediato se registra a través de afectaciones a la oferta agrícola ante pérdidas de producción de cultivos por sequías e inundaciones, que presionarán los precios de estos bienes al alza.
Las consecuencias económicas son heterogéneas entre regiones a nivel mundial, dependiendo si el efecto predominante es de inundaciones o de sequías. En el caso de mayores precipitaciones, pueden llevar a inundaciones que afecten infraestructura y logística.
Por otro lado, en el caso de sequías, se puede ver presionada la generación hidroeléctrica. Daños potenciales en México: efectos sobre los cereales, así como frutas y verduras.
