El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció una nueva ofensiva comercial al imponer aranceles a 60 economías por considerar que no han establecido ni aplicado de manera efectiva prohibiciones a la importación de bienes elaborados con trabajo forzado.
En el caso de México, la tarifa será de 10%, al ubicarse entre los países que ya cuentan con mecanismos para restringir este tipo de mercancías.
También te puede interesar: Reconocen a Bank of America como mejor banco de inversión en México
Medida oficial
La medida fue oficializada por el representante Comercial de Estados Unidos (USTR), Jamieson Greer, quien aseguró que la decisión busca combatir una práctica que, además de constituir una violación a los derechos humanos, representa una distorsión para el comercio internacional.
"El presidente Trump reconoce que décadas de llamados morales no han logrado erradicar el trabajo forzado de las cadenas globales de suministro. Estados Unidos mantiene una prohibición sobre estas importaciones desde hace casi un siglo y es momento de que nuestros socios comerciales hagan lo mismo", señaló el funcionario.
Los nuevos aranceles son el resultado de una investigación iniciada el 12 de marzo de 2026 bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974, mecanismo que permite al gobierno estadounidense responder a prácticas comerciales que considere injustificadas o discriminatorias.
Durante el proceso, la Oficina del Representante Comercial (USTR) realizó dos rondas de audiencias públicas, sostuvo consultas con más de 45 gobiernos, recibió más de 2 mil 100 comentarios del público y analizó otras mil 600 observaciones escritas sobre la propuesta de imponer medidas comerciales.

Países a los que se aplicará
Tras concluir las investigaciones el pasado 2 de junio, el organismo determinó que las políticas de las 60 economías evaluadas respecto al trabajo forzado restringen el comercio estadounidense, por lo que decidió aplicar las nuevas tarifas.
Estados Unidos diseñó un esquema de aranceles diferenciados de acuerdo con el nivel de compromiso de cada economía para impedir la importación de productos elaborados con trabajo forzado.
México forma parte del grupo de países que enfrentarán una tarifa de 10%, junto con Canadá, Argentina, Bangladesh, Camboya, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, India, Indonesia, Jordania, Malasia, Pakistán, Sri Lanka, Trinidad y Tobago y Reino Unido.
El USTR explicó que estas naciones ya cuentan con prohibiciones sobre este tipo de importaciones, se comprometieron a implementarlas mediante acuerdos comerciales o mantienen mecanismos parciales para impedir el ingreso de mercancías elaboradas con trabajo forzado.
En tanto, determinados productos provenientes de la Unión Europea, Japón, Corea del Sur, Taiwán y Suiza estarán sujetos a aranceles de entre 10% y 12.5%, mientras que el resto de las economías investigadas enfrentará una tarifa general de 12.5%.
La autoridad comercial estadounidense informó que habrá excepciones para evitar afectaciones en las cadenas de suministro y en la economía.
Productos fuera
Entre los bienes excluidos se encuentran materias primas cuya importación sea indispensable para evitar desabasto en Estados Unidos, productos que podrían generar interrupciones económicas si fueran gravados, mercancías que no pueden producirse en cantidades suficientes dentro del país y algunos bienes procedentes de economías que han mostrado avances para fortalecer sus prohibiciones al trabajo forzado.
Asimismo, quedarán fuera aquellos productos para los cuales los aranceles no contribuirían de manera significativa a eliminar las prácticas detectadas durante la investigación.
La decisión representa una nueva escalada en la estrategia comercial de la administración Trump, que ha recurrido de manera recurrente a la Sección 301 para imponer medidas arancelarias con el objetivo de presionar a sus socios comerciales a modificar sus políticas.
