Productores de maíz de Tlaxcala denunciaron incumplimientos en los acuerdos de compra de cosechas y bajos precios del grano durante manifestaciones.
Cuartoscuro

Productores de maíz de Tlaxcala denunciaron incumplimientos en los acuerdos de compra de cosechas, bajos precios del grano, falta de apoyos reales al campo y las crisis hídricas que, señalan, ponen en riesgo la producción agrícola y el relevo generacional campesino.

De acuerdo con el testimonio de “Speeddy González de Tlaxcala”, los campesinos de la región producen 400 mil toneladas de maíz al año, pero los programas gubernamentales apenas compran una pequeña parte de esa producción.

“Estamos hablando de 400 mil toneladas de maíz y nomás nos dieron 20 mil”, acusó.

Explicó que existía una minuta firmada con autoridades federales para respetar una compra de 20 mil toneladas, pero posteriormente la cifra se redujo.

“Primero nos dijeron 14 mil toneladas, luego hicimos cierres y protestas y subieron a 18 mil, pero muchos pequeños productores ya no alcanzaron a entrar”, señaló.

Productores exhiben incumplimiento de acuerdos

Los campesinos señalaron que el cierre del ciclo de compra en julio deja a numerosos productores obligados a vender su maíz a intermediarios o “coyotes, quienes pagan precios muy por debajo de los costos de producción.

“El maíz empezó en 5 mil 200 pesos la tonelada y ahorita anda como en 4 mil 500. Si le sumas mermas, hongos y heladas, terminas vendiendo en 3 mil 200. ¿De dónde sacas para el diésel, el abono y los insumos?”, cuestionó el agricultor.

Los productores explicaron que gran parte de las tierras agrícolas de Tlaxcala son de temporal, es decir, dependen completamente de las lluvias.

“Si el año es bueno sacamos siete u ocho toneladas, pero no hay semillas mejoradas para valles altos”, dijo.

También denunciaron restricciones para perforar pozos debido a zonas de veda y acusaron que el agua es destinada principalmente a la industria o a otras regiones.
“Nos dicen que no podemos sacar agua porque es reserva para la Ciudad de México, mientras industrias y empresas tienen pozos enormes”, señaló uno de los agricultores de Hidalgo.

Incluso advirtió sobre los riesgos de la sobreexplotación de acuíferos.

“Eso es lo que le pasa a la Ciudad de México, los mantos acuíferos están siendo explotados. Por eso cada año se hunde más”, comentó un productor.

Los campesinos también cuestionaron que grandes cantidades de agua y producción agrícola sean destinadas a cultivos de exportación mientras el campo nacional enfrenta abandono.

México está enriqueciendo a otros países con lo que produce, pero aquí no se le da valor al campo”, señalaron.

"Speeddy" recordó las experiencias laborales en ranchos agrícolas del norte del país dedicados a exportar jitomate, sandía y otros productos.

“Todo era calidad de exportación. Lo que no servía lo tiraban al desierto. Es muchísima agua la que se usa para producir comida que ni siquiera se consume aquí”, relató.

También criticó las diferencias entre el precio pagado al campesino y el costo final de productos industrializados como la harina de maíz.

“Un kilo de maíz vale 4.50 pesos y 800 gramos de harina de Maseca cuestan casi 30 pesos”, exhibió.

Debido a la situación actual, los agricultores expresaron preocupación por la falta de oportunidades para los jóvenes en el campo, situación que, aseguran, obliga a muchos a migrar a Estados Unidos.

“La mayoría de los que se van son hijos de campesinos porque aquí no alcanza”, lamentó "Speedy", que con 23 años dejó la escuela desde los 15 para trabajar en el campo.

Advirtió que, de continuar las actuales condiciones, la producción agrícola nacional podría verse seriamente afectada.

“Imagínate que México dejara de producir un año. La gente se muere de hambre y la economía se dispara”, concluyó.