Las comisiones unidas de Energía y Estudios Legislativos, Primera, avanzaron el tercero de cuatro dictámenes en materia energética, por el que se expide la Ley de Petróleos Mexicanos y la Ley de la Comisión Federal de Electricidad.

 

 

En una sesión intermitente, en la que fueron declarados dos recesos tras periodos de trabajo de apenas 40 minutos, los integrantes de las comisiones que procesan los proyectos legislativos, sometieron a discusión el tercer paquete de iniciativas por las Pemex y CFE se transforman en empresas productivas del Estado con autonomía técnica y de gestión.

 
La reunión inició sin la presencia del presidente de la Comisión de Estudios Legislativos, Primera, Raúl Gracia Guzmán (PAN), quien se ausentó para viajar a Nuevo León (su estado natal) para gestionar con diputados locales la armonización de las leyes electorales. Previamente, el panista advirtió que no volvería hasta garantizar la homologación de la reforma política electoral, proceso que concluyó la tarde ayer.

 
Al presentar el proyecto de dictamen, el senador Jorge Luis Lavalle Maury, destacó que se hicieron más de 80 cambios sustanciales a las iniciativas presentadas por el ejecutivo federal.

 
Respaldó el contenido del proyecto y afirmó que el nuevo régimen propuesto para Pemex y CFE significa una oportunidad para que puedan asociarse con empresas que les permitan ser más eficientes, ofrecer servicios de calidad, y abastecer de más recursos al Estado mexicano.

 

 

Los contras

 
Al manifestarse en contra la senadora del PRD, Dolores Padierna Luna,  echó abajo los argumentos del panista, al advertir que ambas empresas son altamente productivas.

 
Pemex –destacó-  generó tan solo en el año 2013 utilidades por un billón 330 mil millones de pesos, cantidad superior a la de petroleras internacionales.

 
“Se busca a toda costa que Pemex sea desplazado, sustituido, eliminado de todas las licitaciones; pero no porque sea improductiva, sino porque deliberadamente, con muchas medidas de estas 21 leyes, se le quita su altísima rentabilidad, que es lo que les estorba a las petroleras internacionales”, agregó.

 
En lo que respecta a la CFE, Padierna Luna afirmó que en 2013 la paraestatal cerró en 318 mil millones de pesos en ventas por lo que no hay razón para permitir la participación privada y extranjera, cuando se tienen dos empresas altamente rentables.

 
Al posicionarse en contra del dictamen, el senador Rabindranath Salazar Solorio (PRD), secretario de la Comisión de Energía, señaló que el proyecto no establece como requisito para ser parte del Consejo de Administración de Pemex el ser ciudadano mexicano, ni no tener o haber tenido vínculo con alguna empresa competidora de Pemex, lo cual abre las puertas a los ejecutivos de las empresas transnacionales. Más aún –dijo-  exenta a los consejeros de sus responsabilidades administrativas como servidores públicos.

 
Declaró que no se salvaguardan los derechos de los trabajadores ni se establece el reparto de utilidades entre los mismos, lo cual constituye un acto de discriminación contra la clase trabajadora.

 
Y es que el proyecto de dictamen coincide con el Ejecutivo federal en cuanto a que es razonable que Petróleos Mexicanos y la Comisión Federal de Electricidad, así como sus respectivas subsidiarias, estén exentas de repartir utilidades a sus trabajadores.

 
El también perredista, Fernando Mayans Canabal, agregó que en el proyecto de dictamen queda asentado el desmantelamiento de la paraestatal y citó la fracción XV del artículo 12 de la Ley de Petróleos Mexicanos sobre las facultades del nuevo Consejo de Administración de Pemex, que lo faculta a “establecer las políticas, bases, lineamientos y procedimientos para el desmantelamiento, enajenación, afectación en garantía, o el gravamen de las instalaciones industriales de Petróleos Mexicanos”.

 

 

Explota Deschamps

 
Durante la discusión del tercer dictamen en materia energética destacó la intervención de Carlos Romero Deschamps -senador del PRI y líder del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana-, quien rompió el silencio para confrontarse con el senador del PAN Francisco Domínguez Servién.

 
Cuando el panista, justificaba la necesidad de cambiar el régimen de la paraestatal para convertirla en una empresa “verdaderamente productiva”, Romero Deschamps interrumpió para cuestionar: “¿Está usted diciendo que Pemex en 76 años no ha sido una empresa competitiva para los mexicanos?”. Tras ello el panista respondió: “¿Dónde se quedó el dinero de ese millón de barriles de petróleo diarios?”, “Que se lo pregunte al gobierno del presidente Felipe Calderón”, concluyó el líder petrolero.

 
Antes de declarar el tercer y último receso del día, el presidente de la Comisión de Energía, David Penchyna Grub (PRI), fijó posicionamiento y aseguró que Pemex aunque productiva,  tiene una asfixia de las finanzas públicas, que justifica su modernización.

 
“México no puede seguir aislado de un modelo energético que no sea  competitivo y productivo. Un modelo energético que tan solo en menos de diez años perdió un millón de barriles de petróleo (…) Tenemos un modelo monopólico que se encerró a sí mismo“, concluyó.

 
El tercer proyecto de dictamen energético que se logró avanzar en comisiones, contiene además reformas a la Ley Federal de las Entidades Paraestatales; y la Ley de Adquisiciones, Arrendamientos y Servicios del Sector Público.

Buscan concluir la próxima semana

 
Fuera del encuentro de comisiones, el secretario de la Comisión de Energía, Salvador Vega Casillas (PAN), sostuvo que la próxima semana estarían en condiciones de logar un dictamen final para su posterior pase al Pleno.

 
“Dependerá todo del tiempo que se lleve la discusión de estos paquetes, yo espero que si esto funciona rápidamente este paquete puede salir digamos en uno o dos días más de debate, dependiendo también de las intervenciones, sobre todo los compañeros del PRD”, declaró.

 
En ello coincidió, el coordinador del PRI en el Senado, Emilio Gamboa Patrón, quien habló de las posibilidades de que este proceso concluyo para finales del mes de julio, aunque aseguró que la reforma llevará el tiempo que requiera, “no se violentarán los tiempos”.