La semana pasada se reveló la noticia de que un niño de dos años de edad se encontraba atrapado en un pozo al sur de España, aunque en un principio se informó que el rescate tomaría varias horas, el día de hoy se ha cumplido una semana.
Autoridades y especialistas señalan que el rescate ha demorado más de lo esperado debido a la dureza del terreno el cual es muy difícil de perforar.
Se afirma que personal trabaja con maquinaria de forma ininterrumpida, no obstante, se han encontrado con zonas muy duras que dificultan la excavación.
Aunque los trabajadores se muestran positivos, no se sabe con exactitud el estado de salud del menor o si continúa con vida.
El niño, de nombre Julen, cayó al pozo el pasado domingo por una prospección de agua de 25 centímetros de diámetro y 110 metros de profundidad en una finca privada en Totalán.
Cabe señalar que el pozo se encuentra obstruido por un tapón de tierra a 71 metros de profundidad, lo cual complica acceder directamente a donde el menor se encuentra.
gac
