A casi un año de la muerte de Karina, provocada por un disparo que realizó el subdirector de la policía de los Reyes La Paz, Juan Carlos Mía, según testimonios de familiares de la víctima, no se ha hecho justicia y hoy el mando policiaco sigue libre y labora en la corporación policiaca, protegido por la alcaldesa Olga Medina Serrano.

Aquél 19 de agosto del 2019, un grupo de policías comandados por Juan Carlos Mía, subieron al cerro en Lomas de San Sebastián, para detener a un grupo de recolectores de basura que habían realizado minutos antes, una manifestación en el palacio municipal, recordó la madre de Karina, Sandra Pérez.

“Llegaron disparando y golpeando a la gente sin tener protocolo de actuación, y una bala hirió a mi hija en el pulmón y horas más tarde, falleció en un hospital”, relató Sandra Pérez.

Agregó que “ese día se encontraba jugando con su esposo y otros familiares, en unas cancha de fútbol de la comunidad, cuando resultó lesionada, junto con otro joven”.
Incluso, dijo, los uniformados trataron de detener a las personas inocentes que se encontraban en ese momento ahí, pero al saber que habían herido a dos personas, huyeron dejando a los lesionados tirados en el suelo.

Sandra Pérez recordó que ese 19 de agosto, “el comandante Mía, vestía una camisa blanca, fue videograbado, junto con otros elementos, cuando realizó varios disparos y golpearon a la gente”.

Por estos hechos, los familiares de Karina iniciaron una denuncia penal ante la Fiscalía General de Justicia del Estado de México “y al enterarse la presidenta Olga, ofreció (a nombre de dos de sus allegados) la cantidad de 100 mil pesos, una casa y un coche, para que se desistieran de demanda de homicidio”.

Aunque la policías de investigación detuvieron a Juan Carlos Mía, junto dos elementos más, la juez Dilcia Graciela Castillo Galán, no lo vinculó a proceso argumentando que el arma homicida nunca apareció y que los testimonios no eran “lo suficientemente contundentes”, dijo por su parte el abogado de la familia David Ramírez.

El litigante agregó que la decisión de la juez fue apelada en una sala del Tribunal Superior de Justicia del Estado de México, porque no fueron consideradas las videograbaciones de testigos, en las que aparece Juan Carlos Mía disparando a la gente, junto con otros uniformados.

 

PAL