Para echar la concha hubo quienes le echaron los kilos no a la mezcla de harina y leche, sino a meticulosos zurcidos que dieron forma a suculentas y esponjosas almohadas de pan, las cuales han despertado el antojo de cientos de cibernautas.
Erika Zapata, encargada de la tienda en línea Chicki Shop e integrante del grupo Colectiva-s, y quien durante las últimas semanas ha llevado el pan a más de 200 personas, platicó con 24 HORAS sobre el acierto de hacer de los cuernitos, las teleras y las conchas, el acompañante perfecto a la hora de dormir.
“Las almohadas son elaboradas por una artesana de la Ciudad de México; ella se encarga de mandar a hacer las impresiones sobre la tela y de cocer todo a mano”, dijo tras mencionar que se trata de un producto registrado con la marca Sabor a Tela, que exalta la afición del mexicano por el pan.
Como distribuidora oficial de dichos productos, Erika ha enriquecido el catálogo de ofertas de Colectiva-s, grupo de cuatro madres de familia dedicadas a la actividad comercial.
“Todas fuimos mamá Godín y no podíamos pasar tiempo con nuestros hijos. Nos conocimos hace tres años en un bazar, cada una con sus propios productos, y así decidimos unirnos. Ahora, además de las almohadas, ofrecemos desde aditamentos para organizar un baby shower, ropa de maternidad y para bebés, hasta pañales ecológicos”, detalló.
Previo a la pandemia, el colectivo contaba con una tienda física en la colonia Asturias, sin embargo, las circunstancias propiciaron su cierre.
“La emergencia sanitaria nos dio para abajo con el local a las cuatro socias, aunque de manera personal este boom en las redes me funcionó muchísimo. No me lo esperaba. Después de haber cerrado la tienda, de la depresión y de preguntarte ¿qué va a pasar?, ahora salirte a trabajar y dar empleo a otros es una bendición”.
Incluso, las reglas del juego cambiaron, pues al grupo de mujeres se sumó como mensajero un padre de familia que había quedado desempleado. Aún así, siguen faltando manos que incrementen la producción y aceleren los envíos y repartición del pan.
El éxito en las redes propició un retraso de entre dos y tres semanas en la entrega de las almohadas. “En los últimos 20 días hemos generado cerca de 800 pedidos y cada semana entregamos 60 piezas aproximadamente”.
Los interesados en adquirir un apetitoso y suavecito pan con valor de 300 pesos, deberán esperar a mediados de septiembre para recibirlo, con el gusto de casi todos los clientes.
“El mensajero me contó que en una entrega, una chica saltó de la emoción al ver su almohada de telera con una textura tan real, con su polvito blanco y un bordecito quemado que incluso, bajó con su taza de café en la mano”.
Para los mexicanos, sorprender al extranjero ha sido “pan comido”. Con entregas en España y Estados Unidos, Erika lo ha dejado claro. “Es metafóricamente divertido. Ahora, hasta muy lejos, podrán tener dulces sueños”, concluyó.
AR
