Alejandro Jodorowsky Prullansky (Chile, 1929), recibió la Medalla Bellas Artes 2025, en la categoría de Teatro, por la “profunda huella que ha dejado en el arte nacional mediante la osadía, la libertad creativa y la experimentación que caracterizan sus numerosas creaciones, que cautivan a públicos de diversas generaciones.
“Para mí es una gran sorpresa que me den un premio. Es un gran honor que exista esto, que me agradezcan. Generalmente a los artistas les falta recibir agradecimiento, pero un agradecimiento real, no comercial”, dijo Jodorowsky al recibir la Medalla en su residencia en París.
Aprovechó la oportunidad para evocar su infancia y primeros acercamientos al conocimiento: “Cuando yo nací, mi padre y mi madre eran negociantes en Tocopilla, un pueblo pequeño de Chile. Fui a un colegio público y lo primero que me enseñaron fue un libro para aprender a leer, con dibujos. El primer dibujo era un ojo. Al verlo, expresé: ‘es un oJodorowsky’. En menos de un año me asignaron al cuarto curso. Finalmente, al reconocer mi inquietud por el conocimiento, el rector me dijo: ‘le irás a pedir a tu papá que te encuentre una escuela especial donde te enseñen algo que muy poca gente puede hacer: aceptar aprender’”.
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A través de un comunicado de prensa, se informó que el creativo también reflexionó sobre el valor de la belleza humana y el acto de compartir el conocimiento. “Estamos en un momento muy importante: tenemos que aprender a aceptar la belleza del ser humano. Vivir con amor por la raza humana, algo muy difícil. Por eso, recibir este premio me da placer. Toda mi biblioteca está formada por libros que me llegan como regalo, en respuesta a lo que hago, que es dar lo que aprendo. Es necesario dar lo que aprendes para que un milagro se realice, para vivir con alegría”.
Figura imprescindible de la escena internacional, Jodorowsky tiene una prolífica carrera como dramaturgo, director, actor, guionista y escritor. Su obra impacta en el panorama cultural de México y a nivel global.
Su aportación al teatro se manifiesta en montajes innovadores que desafían paradigmas estéticos y conceptuales desde la segunda mitad del siglo XX y cuya influencia permanece vigente en las nuevas generaciones de artistas, se lee en el comunicado difundido por el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL).
Radicado en México entre 1960 y 1977, impulsó propuestas experimentales que renovaron los lenguajes escénicos y ampliaron los horizontes creativos de la dramaturgia contemporánea.
Jodorowsky llegó a México en 1959 como parte de la compañía del célebre mimo francés Marcel Marceau. Su estancia se extendió por casi dos décadas, período en el que desarrolló una multifacética carrera artística marcada por la singularidad de sus propuestas y un espíritu transgresor que, con el tiempo, lo consolidaron como un ícono de la contracultura mexicana.
“México es un país sagrado. Ahí está verdaderamente el ser, el ser humano. Y vale la pena no perderse eso. Es una maravilla ser reconocido, y yo le agradezco al Instituto que representa este don”, finalizó Alejandro Jodorowsky.
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El INBAL también dio a conocer que la editorial TASCHEN presentó este jueves en Francia la monografía de edición limitada bajo el título Alejandro Jodorowsky. Art Sin Fin, en la que ofrece una perspectiva del proceso artístico del director chileno, editada por Donatien Grau, quien considera la vida y el trabajo de Alejandro como una inspiración, misma que se puede apreciar en cada página de la publicación.
La Medalla Bellas Artes 2025 le fue otorgada por el INBAL, organismo de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México.
