En un contexto dominado por pantallas y dinámicas digitales, Blow Up Experience propone un regreso al juego físico como lenguaje universal para volver a la correr, brincar y tener la capacidad de asombro que una vez se tuvo, cuando se era niño en un recorrido para toda la familia.
Conformada por 12 salas temáticas, ésta invita a recorrer una serie de espacios diseñados para estimular los sentidos y provocar una interacción lúdica entre adultos, jóvenes y niños.
Luces, espejos, inflables monumentales, pelotas gigantes y una alberca de pelotas –considerada la más grande de Latinoamérica– conforman un circuito que apela a la memoria corporal.
De acuerdo con Angélica del Rey, representante de la experiencia en México, la propuesta parte “de la idea de recuperar emociones que suelen diluirse con el paso del tiempo, como la sorpresa, la risa y la libertad asociadas al movimiento”, dijo en entrevista con este medio.
Lo anterior se busca lograr a través de “estímulos visuales, espaciales y táctiles, cada sala ofrece una vivencia distinta que invita a brincar, sumergirse, explorar y convivir sin restricciones de edad”, contó Del Rey.
Uno de los ejes centrales del proyecto es generar un punto de encuentro entre generaciones. Mientras los adultos se reconectan con su “niño interior”, “los más pequeños encuentran un espacio de juego no mediado por dispositivos electrónicos. La experiencia combina elementos tecnológicos, como iluminación y efectos visuales, con dinámicas físicas que favorecen la interacción directa y el disfrute colectivo”, agregó.
El recorrido tiene una duración aproximada de entre una y una hora y media, aunque el tiempo puede extenderse según el ritmo de cada visitante. La última sala, dedicada a inflables y a la alberca de pelotas, suele concentrar a los asistentes por más tiempo, al tratarse de uno de los espacios más dinámicos y participativos.
Blow Up Experience opera bajo una licencia internacional desarrollada por un colectivo creativo argentino enfocado en la creación de experiencias que fomentan la conexión emocional a través del juego. Tras su paso por países como Colombia, Perú y Uruguay, la llegada a México marca una nueva etapa para el proyecto, respaldada por la sede museística que lo alberga.
Asimismo, la experiencia comprende que los tiempos modernos están muy cercanos a las redes sociales “por eso es que son instalaciones completamente instagrameables, en donde mucha gente viene a tomarse fotos y tener otra manera de inmortalizar este momento a través de sus redes y con sus seres cercanos”, finalizó del Rey.
Con una propuesta que combina entretenimiento, interacción y nostalgia, Blow Up Experience ya está abierto al público en el Museo Nacional de Electricidad y Tecnología, MUNET; dentro del bosque de Chapultepec. Los boletos están a la venta a través de la plataforma eticket.
¿Sabías que…?
- Estas instalaciones han estado presentes en diferentes países de América Latina como Colombia, Argentina, Brasil, Chile, Perú y Uruguay, sitios que en conjunto han sumado más de un millón de visitantes
