La historia nunca esclarecida sobre el presunto suicidio de Kurt Cobain, vocalista y guitarrista de la histórica banda de grunge Nirvana, dio un giro inesperado, según informó el medio británico Daily Mail.
De acuerdo con una investigación del tabloide, la escopeta Remington Model 11 calibre 20 con la que presuntamente el músico se dio un tiro en la cabeza, fue destruida por el Departamento de Policía de Seattle (SPD, por sus siglas en inglés) en 2022. La decisión se tomó luego de que un familiar lo solicitara, aunque no se detalla la identidad de la persona.
También te puede interesar: Muere la influencer Sofía Murillo en accidente en helicóptero junto con su madre y abuela
Esta afirmación del periódico se fundamentó en el acceso a un correo electrónico en donde el capitán del SPD James Britt ordenó que la escopeta se destruyera en la próxima quema de armas, en donde la incineraron, producto del deseo del familiar.
Desde siempre, este objeto causó controversia dentro del caso, pues cuando en abril de 1994 se encontró el cadáver del intérprete en su casa de Seattle, informes aseguraron que el arma se halló sobre el pecho de Cobain, pero el archivo original del SPD obtenido por Daily Mail indica que se encontró en su mano izquierda.
No más pruebas forenses
La destrucción del arma de fuego deja completamente descartada la posibilidad de hacerle nuevas pruebas forenses que den luz sobre la verdad en torno al deceso del artista.
También te puede interesar: ‘No sé cómo seguir’: Messi se despide de su padre y cuestiona su futuro en el futbol
Desde principios de año, el caso ha dado de qué hablar en la opinión pública, pues una investigación forense privada en donde se incluye a Brian Burnett, quien tiene experiencia con casos de sobredosis, reavivó el debate sobre si fue suicidio o un homicidio el deceso de Cobain, luego de revisar informes de la autopsia.
En ese sentido, ganó popularidad un libro publicado en 2024 por Josef Burns, un amigo cercano de al músico titulado A Kurt: Lo Siento, en donde narra haber estado presente cuando otros músicos de la escena de Seattle, incluido Mark Lanegan, vocalista de Screaming Trees le provocaron una sobredosis de heroína que lo mató para después fingir el suicidio.
