La casa de los Diablos Rojos del México, el estadio Harp Helú se convirtió en el escenariopara que Billy Idol celebrara su cumpleaños 70 con la segunda visita en solitario del rockero británico.
El escenario tuvo una gran sorpresa desde el inicio y fue que Billy Idol salió junto a su banda a interpretar Still Dancing, pero lo hizo sentado en una silla.
Pronto el significado del tema (traducido como Aún bailando) tuvo una nueva dimensión, cuando el músico hizo saber a los presentes por qué no estaría de pie.
"Tuve un accidente estúpido me caí y me pegué en el lado izquierdo de la pierna que no me permite casi levantarme", dijo y se puso de pié. "Esto es lo más que me puedo levantar", agregó entre aplausos de los presentes.
Cradle of Love, Flesh for Fantasy y 77, dieron cátedra del sonido que el británico ha hecho durante toda su vida e hicieron vibras a los presentes, que en la sección de la pista, buscaron moverse hacia los costados, pues el rock no se disfruta en sillas.
A pesar de que evidentemente, muchos de los asistentes eran contemporáneos al británico, fueron muestra de que la edad no es limitante cuando se trata de disfrutar la música y así sonó Eyes Whitouth a Face, una de las baladas màs emblemáticas del rock.
La noche siguió su curso y es cierta la frase que "el rock no acaricia", pues Idol tomó un suero y con una expresión burlona dijo salud al público y procedió a tocar To be a Loser.
Billy Idol en México y el mundo
Los éxitos que Billy ha dado al mundo, son demasiados y el segundo de la noche fue la icónica Money Money, canción que aún es posible escucharse en el radio.
Reino Unido ha tenido a varias de las más grandes bandas de rock y Rolling Stones es una de ellas, por eso, Idol los invocó esta noche con Gimme Shelter.
Asimismo, se volvió muy profundo en el tiempo con Ready Steady Go, canción de Generation X, banda original de Idol, con quienes también hacía rock punk.
"En los 70 estaba junto a Mick Jagger y Keith Richards, estábamos de fiesta y al calor de la noche Mick simplemente levantó la voz y dijo "Rebel Yell", contó el rockero que nombró de esa forma a su canción más famosa y que todo el público coreo.
Ya en la recta final Daniela Villarreal, guitarrista y vocalista mexicana, que forma parte de The Warning subió al escenario para tocar Dancing With Myself, otro de los himnos del cantante.
Pero su intervención no acabó ahí. "Sé que es tu cumpleaños y quiero decirte que felicidades, pero te tengo una sorpresa", dijo la regiomontana, que invitó a un grupo de mariachis a unirse al escenario para interpretar Las Mañanitas.
Hot in the City, People I Love y White Wedding cerraron la noche, pero aún cuando la culminación del acto estaba cerca, Idol mantuvo la energía del punk rock viva en todo momento y presentó con energía a cada uno de sus músicos, para abandonar el escenario en silla de ruedas y dar un concierto único e irrepetible, con situaciones, que aunque desatinadas, mantuvieron cierta magia en el concierto.
