En medio de una descomposición social, en donde es indispensable la aportación de la cultura, la directora de teatro, Aurora Cano considera que México padece “la ignorancia” de sus funcionarios públicos que, por primera vez, utilizan como discurso oficial la falta de prioridad monetaria para los proyectos culturales.
En una entrevista para 24 HORAS, la también actriz, cantante y presidenta del festival Dramafest, reconoce que uno de los principales frenos que impide al teatro lograr su misión de generar una reflexión sobre el actuar del ser humano y con ello aportar a un avance social, es la “desvalorización monetaria de la cultura”, pues ya no se cuenta con subsidios para los proyectos, ni tampoco incentivos para que las empresas puedan contribuir con recursos a cambio de descuentos fiscales.
“Históricamente, el Gobierno mexicano había sido uno de los más generosos con la cultura, la inversión que México ha hecho por la cultura, no la ha hecho ningún país de América Latina. Eso permitió una gran accesibilidad a las artes, aunque causó que ningún mexicano esté dispuesto a pagar por ver una orquesta, una obra de teatro o un museo. La gratuidad mató al mercado”, lamenta.
Cano asegura que actualmente los políticos piden a los directores de teatro que hagan autogestiones, es decir, que sean ellos mismos los que busquen financiar sus proyectos, pero a cambio les exigen que la taquilla no rebase, en la mayoría de los casos, los 80 pesos por boleto.
A lo que ella responde: “¿Cómo vas a pagar la nómina de los actores si tu taquilla está subsidiada, no salen los números aunque llenes todos los días; aunque de repente me dejaran cobrar 600 pesos, que es lo que cuesta la obra, no habría ningún mexicano que los pague, ya que hubo décadas de adoctrinamiento que enseñó a que la cultura no vale”.
Ante ello propone que el Gobierno vuelva a la figura de subsidios para proyectos culturales o al menos, se regrese a los incentivos fiscales para que las empresas inviertan en ellos.
“Vivimos lo peor de ambos mundos, porque ni hay el modelo neoliberal de dar estímulos a las empresas, ni el modelo soviético de alta inversión en la cultura”, afirma.
Hostilidad masculina en la dirección escénica
Si bien otras profesiones del mundo artístico, como la escritura, ya han evolucionado en la inclusión de mujeres, la dirección escénica no muestra tal apertura, pues la mayoría de los directores son hombres.
“La dirección es un puesto de poder. Yo soy poco intimidable, bastante autoritaria, y aún así percibo la hostilidad y resistencia”, condena Cano.
Para Aurora el carácter que debe mostrar diariamente una mujer directora en México es la de posicionarse como líder, jefa de un proyecto y de una compañía, hecho que no a todos les gusta.
Y sobre el acoso sexual, asegura que si bien nadie está exento de ello, “estadísticamente” es mucho más frágil el rol de actriz y que la dirección.
“Siempre va a existir el productor lacra que quiera abusar de su posición, pero creo que es menos frágil el rubro del director o, más bien, ya se fortaleció a fuerza de chingadazos”.
¿Sabías que?
*Dramafest es un festival de teatro contemporáneo, que surgió en 2004, a cargo de Aurora Cano y Nicolás Alvarado, el cual reúne a directores mexicanos y extranjeros que se dedican a este género teatral.
*Dramafest fue uno de los ganadores de la segunda edición de proyecto Bi en 2018, que realiza Fundación BBVA para apoyar económicamente a obras de teatro y de cine para que sigan teniendo impacto en la sociedad.
*Aurora Cano es directora de la compañía mexicana Teatro de Babel, que busca retomar obras de autores clásicos para convertirlas en puestas en escena contemporáneas, que inviten a la reflexión de temáticas actuales.
*Su obra de teatro Lady Hamlet interesó al cineasta Rodrigo García Barcha, hijo de Gabriel García Márquez, para llevar la historia a la pantalla grande, proyecto que aún no se materializa.
Frase:
“El buen teatro no debe de adoctrinar, debe generar la reflexión”
LEG
