La mexicana Bertha Navarro, productora que descubrió a Guillermo del Toro, afirma que “el talento brilla y hay que saberlo ver”, al resumir más de cinco décadas dedicadas al cine.
Considerada “la madre cinematográfica” del oscarizado director tapatío, ha resultado clave en el desarrollo del cine latinoamericano.
Durante el festival Cinelatino de Toulouse, en Francia, donde la homenajearon, Navarro explicó que su trabajo, esencial pero poco visible, siempre ha consistido en “buscar talento”.
"Tengo una manera de poder ver el talento”, dijo, al referirse a su método para identificar cineastas antes de comprometerse con un proyecto.
También te puede interesar: Miley Cyrus celebra 20 años de Hannah Montana con revelador documental
Su encuentro con Del Toro ocurrió en el rodaje del filme Cabeza de Vaca de 1991, de Nicolás Echevarría. Ahí, el joven creador destacó por la riqueza visual de su trabajo.
Más tarde, le entregó el guion de Cronos, que marcó el inicio de una colaboración que continuó con El espinazo del diablo y El laberinto del fauno, cinta ganadora de tres premios Oscar.
Reconocida como la primera mujer productora en México, Bertha Navarro abrió camino en una industria dominada por hombres desde el icónico filme Reed, México insurgente de 1972, dirigido por Paul Leduc.
A lo largo de su carrera ha participado en numerosas películas y recibido reconocimientos como el Ariel de Oro en 2015 y el Ojo del Festival de Morelia.
“Siempre es arriesgado, pero vale la pena el riesgo”, afirmó Navarro, convencida de que apostar por la calidad y el talento es la base de su trayectoria.
También te puede interesar: Gustavo Cerati vuelve a cantar como holograma en la gira de Soda Stereo
"La vida en sí misma es un riesgo, y hay que ser valiente, salir y no rendirse", añadió. "Estoy muy satisfecha de haber hecho cine de calidad, nada de solo comercializar, sino buscar calidad y talento".
