James Cameron salió a aclarar una de las historias más populares alrededor del filme Avatar, que sostiene que Matt Damon rechazó el papel protagónico y con ello dejó pasar una oportunidad económica histórica, versión que, según el cineasta, no ocurrió como suele contarse y se popularizó con el paso de los años.
Cameron explicó que nunca existió una oferta formal para que Damon interpretara a Jake Sully en la película estrenada en 2009, sino únicamente una conversación preliminar en la que se habló de un posible interés, sin contratos sobre la mesa ni negociaciones avanzadas, por lo que el actor jamás tuvo que rechazar oficialmente el proyecto, el cual finalmente encabezó por Sam Worthington, elegido tras un proceso distinto al que suele circular en la anécdota popular.
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Durante diversas entrevistas, Matt Damon ha mencionado que declinó el papel debido a compromisos previos y que la propuesta incluía un porcentaje de las ganancias, cifra que con el éxito de la película habría significado cientos de millones de dólares; sin embargo, James fue claro al señalar que no se ofreció ningún acuerdo de participación en taquilla ni existieron términos económicos definidos, por lo que la historia del “papel perdido” no tiene sustento contractual.

El director subrayó que mantiene una relación cordial y respetuosa con Damon, a quien reconoció por ser transparente sobre su disponibilidad en aquel momento.
La historia sale a la luz justo en el fin de semana del estreno de Avatar: Fuego y Ceniza, la tercera entrega de la franquicia que se presume, es bastante más profunda en cuestión de la trama y desarrollo de los personajes, en cuanto a sus antecesoras.
Todo esto sin perder la calidad de ciencia ficción ni la innovación tecnológica en pantalla, que ha cautivado a la crítica y la industria desde el principio.
