Ocho meses de negociaciones se necesitaron para generar confianza y convencer a la institución Dalí Universe –la encargada de resguardar un acervo de más de 200 obras de arte creadas como Salvador Dalí– de que México es un país apto para recibir y exhibir una pieza de gran magnitud e importancia como lo es Spellbound.
Gracias a Sensea Immersive México hoy forma parte de ese selecto y muy reducido grupo de países entre los que se cuentan Italia, Suiza, Estados Unidos y China, que han exhibido esta excepcional obra de arte y que es parte de la muestra titulada Dalí: Escenografía de un sueño, que estará en el Palacio de la Autonomía y donde también se exhiben Dance of Time II hasta la última obra que realizó Salvador Dalí antes de su muerte.
Dalí y el Maestro del Suspenso
“En Sensea, solemos ser más inmersivos y llevar al público a un universo distinto al de los museos gracias a proyecciones o mapping… Así decidimos darle la importancia y el peso que merecen las obras”, dijo en entrevista con este medio, Filippo Pandolfini, representante de Sensea Immersive .
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Durante el recorrido por Dalí: Escenografía de un sueño, en el que se exhiben diversas obras de distintos formatos, disciplinas y tamaños, los recursos tecnológicos le dan una extensión narrativa para profundizar en el proceso creativo y así suscitar emociones a través del audio, con música clásica o la conversación entre el artista y el cineasta Alfred Hitchcock, además de los colores que se funden con piezas escultóricas de bronce, por ejemplo.
Mención aparte merece Spellbound, obra que tiene un lugar muy especial durante el recorrido, ya que para poderla apreciar en toda su grandeza –en todo el sentido de la palabra– se exhibe sola en un espacio en el que sólo hay un lugar para sentarse a contemplar esos trazos surrealistas que Dalí realizó en 1944 para ser parte de las secuencias oníricas de la película homónima del Maestro del Horror.
Esta quizá sea la única oportunidad de tener frente a tus ojos este gran lienzo de la cinta protagonizada por Ingrid Bergman, Gregory Peck , Michael Chekhov y Leo G. Carroll.
México como país apto
“Este era el único lugar que podía albergar una estructura capaz de soportar el cuadro gigante que era el fondo del filme en el que colaboraron dos grandes maestros, el solo crear la estructura para sujetarlo fue una labor titánica de casi cuatro semanas.
“Estos grandes trabajos del maestro no forman parte de las exposiciones convencionales, por lo que también teníamos la obligación de darle su relevancia; para poder exhibirla fueron necesarios ocho meses de negociaciones, hasta que la institución nos tuvo la confianza y se convenció de que México era apto para recibir algo de esta magnitud.
“La importancia, tan sólo de este cuadro radica en que es la representación gráfica de lo que podría ser el sueño de Dalí, y que refleja temas como la introspección, el estudio del psicoanálisis, los miedos, la paranoia, la memoria, el amor, la esperanza… el surrealismo”, finalizó Pandolfini.
