Narcocultura llega a los videojuegos Roblox
AFP La plataforma Roblox recientemente endureció sus controles para proteger a los menores.

La narcocultura ha dado un salto a las pantallas: cada día, miles de adolescentes mexicanos entran a videojuegos ambientados en los conflictos armados de sus comunidades, donde policías, soldados y grupos criminales se enfrentan en escenarios inspirados en hechos reales.

En uno de estos títulos, un soldado se enfunda el uniforme, toma su fusil y avanza sigiloso antes de disparar contra presuntos narcotraficantes.

La escena no corresponde a un operativo, sino a uno de los juegos creados por jóvenes programadores que han encontrado en Roblox una vía para recrear la violencia que los rodea.

Aunque el gobierno federal, encabezado por la Claudia Sheinbaum, rechaza estas expresiones y las considera “apología de la violencia”.

Incluso decretó un impuesto de 8% a videojuegos con contenido violento pero en plataformas como Roblox proliferan decenas de propuestas centradas en dinámicas bélicas vinculadas al crimen organizado.

Las más populares alcanzan hasta mil usuarios diarios, de acuerdo con desarrolladores consultados por una agencia de información.

Los creadores coinciden en que la mayoría de los jugadores tienen entre 13 y 18 años y provienen del norte del país, una región marcada por la militarización y los enfrentamientos entre cárteles desde 2006.

Para ellos, la violencia no es ajena, sino un contexto cotidiano.

“La popularidad de estos videojuegos se debe a la narcocultura”, explica Ángel Villaverde, un joven de 19 años que diseña estos mundos digitales desde Monterrey. Sus escenarios incluyen pistolas bañadas en oro, camionetas blindadas de forma artesanal –los llamados “monstruos”– y referencias directas a grupos delictivos.

Parte del atractivo, afirma, está en el realismo. “A los jugadores no les interesa ver nombres inventados de grupos criminales. Quieren jugar con las denominaciones reales”, señala.

En Tamaulipas Bélico uno de los juegos más exitosos, los usuarios pueden elegir equipos identificados con siglas como CJNG o CDN.

Ambos catalogados en febrero como organizaciones terroristas extranjeras por el presidente estadounidense, Donald Trump.

Las misiones consisten en controlar gasolineras de Pemex o tiendas, mientras patrullan en camionetas del Ejército o vehículos con el número “666” y la imagen de un demonio, distintivos de la llamada Tropa del Infierno.

Psicólogos y especialistas en cultura digital advierten que esta tendencia responde a una necesidad emocional.

La cual es que los jóvenes buscan manejar, desde un entorno seguro, una realidad que los rebasa.

“Siendo partícipes en el juego podrían llegar a sentir este control”, explica René Lofalt, psicólogo clínico.

La plataforma Roblox reporta un promedio de 112 millones de usuarios diarios en el segundo trimestre de este año.

Además, recientemente endureció sus controles para proteger a los menores.

Ainhoa Vásquez, académica chilena y estudiosa de las representaciones del narco, coincide en que estos videojuegos funcionan como una “catarsis”.

Esto para quienes crecen rodeados de noticias sobre asesinatos, balaceras y desapariciones.

Para ella, jugar permite “explicarse” la violencia y trasladar parte de la angustia real a un espacio ficticio.