1.- Votos con mano negra en Morena.

En el circo que armó ayer Morena para designar a los siete coordinadores estatales que le faltaban para completar la nómina de los candidatos a las 17 gubernaturas que estarán en juego en junio del próximo año, eso de coordinadores es un eufemismo político tan malogrado que solamente está ocasionando que los perdedores en las “encuestas” sigan pataleando en busca de una nominación.

De las 17 decisiones para designar coordinadores, hay casos en los que el ganador es un delfín del gobernador en turno (casos como Quintana Roo, Sonora, Campeche, Tlaxcala, Baja California, entre los más señalados de ser promociones de los actuales mandatarios estatales).

En nominaciones como Michoacán, donde el exfiscal del estado, Carlos Torres Piña, fincó su aspiración a ser el próximo gobernador de la entidad en la cercanía que logró con Omar García Harfuch.

Torres Piña enfrenta protestas de los partidarios de Raúl Morón y del propio gobernador Alfredo Ramírez Bedolla, quienes han fracturado a Morena en Michoacán de una forma tan grave que el posible aspirante de una coalición PAN-PRI, Alfonso Martínez, actual alcalde de Morelia, encabeza las preferencias entre los michoacanos.

O sea que candidaturas forjadas por la influencia de personajes cercanos al poder central, como el mencionado caso de Michoacán, o los de Guerrero y San Luis Potosí, son producto de lo que en los tiempos del PRI se llamaba “dedazo”.

Con un puñado de acarreados. Que, por supuesto, no representan a lo que pudiera llamarse una corriente mayoritaria, se presentaron los ganadores ante la carpa instalada en el WTC dirigida de manera circense por Ariadna Montiel y Citlalli Hernández.

Ayer, en su columna Karla Pulido recordaba lo efímero y cosméticos que son los pactos entre las dirigencias de los partidos políticos, presagia que la alianza de Morena con el PT y el Verde son el ardid de esos partidos testimoniales para mantener su registro como organizaciones nacionales y con ello las muy jugosas prebendas económicas.

Lo mismo ocurre en Quintana Roo, donde el Verde, disfrazado de morenista, vuelve a ganar la candidatura al Gobierno que manejan Mara Lezama y Jorge González, El Niño Verde.

Nayarit también es una posición del Verde, que por el rechazo al gobernador Navarro Quintero, fue la salida que encontró Morena.

Pues los coordinadores de Morena son producto de la influencia de los mandatarios actuales, o producto de un dedazo emanado del poder central, o salidas emergentes para contrarrestar las imágenes de gobierno ligados al crimen organizado de identificados detentadores del poder ejecutivo.

2.- Roberto Velasco es un canciller con oficio político.

En su discurso ante la Asamblea General de la ONU, el canciller mexicano, Roberto Velasco, demostró una habilidad diplomática que comentaremos ampliamente en próxima columna para enumerar los beneficios que trajo en el complicado entorno mundial.

Velasco es un diplomático con un gran oficio político.

 

@jlca007