La cantante y compositora estadounidense, Chappell Roan, anunció que abandonó su agencia de talentos después de que el nombre de su director general apareció en los archivos relacionados con el fallecido delincuente sexual Jeffrey Epstein.
Chappell Roan pide mejor representación a artistas
Una ley de transparencia aprobada por abrumadora mayoría por el Congreso estadounidense en noviembre obligó al Departamento de Justicia a publicar todos los documentos en su poder relacionados con el exfinanciero.
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Roan, de 27 años y ganadora de un Grammy, era representada por Wasserman, una agencia que cuenta con clientes de alto perfil como Adam Sandler y Brad Pitt y que está dirigida por Casey Wasserman, también presidente de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.
El ejecutivo aparece mencionado en varios de los archivos vinculados a Epstein.
En una publicación de Instagram el lunes, Roan dijo que "no se debe esperar que ningún artista, agente o empleado defienda o pase por altas acciones que entren en conflicto tan profundamente" con sus "valores morales".
"Tengo un profundo respeto y aprecio por los agentes y el personal que trabajan incansablemente para sus artistas y me niego a quedarme de brazos cruzados", añadió la autora del fenómeno global "Good Luck, Babe!".

La cantante señaló que "los artistas merecen una representación que se ajuste a sus valores" y que la decisión "refleja" su convicción de que "un cambio significativo" en la industria requiere "responsabilidad y un liderazgo que se gana la confianza".
Caso Wasserman
Roan no mencionó al propio Epstein ni a los archivos revelados en el mensaje en el que anunció su salida de la agencia de talentos.
Wasserman reconoció en un comunicado el mes pasado la autoría de lo que parece ser una serie de correos electrónicos provocativos y sexualmente sugerentes que intercambió en 2003 con Ghislaine Maxwell.
Maxwell resultó condenado a dos décadas de prisión en 2022 por su participación en una trama para explotar y abusar sexualmente de varios menores junto con Epstein.
Wasserman, de 51 años, que estaba casado cuando tuvo esos intercambios con Maxwell, no se le acusa de ningún delito en el escándalo de Epstein, que también ha salpicado a la administración del presidente estadounidense, Donald Trump.
