Una fotografía de conchas marinas en una playa terminó por derivar en cargos federales contra el exdirector del FBI, James Comey, acusado este martes de amenazar la vida del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en uno de los episodios más insólitos de la confrontación judicial entre el mandatario y sus adversarios políticos.
El caso gira en torno a una publicación que Comey hizo el año pasado en Instagram —y que después borró— en la que aparecían los números "86 47" formados con conchas sobre la arena. Para la Casa Blanca, el mensaje no fue casual: Trump aseguró en entrevista con Fox News que "86" es jerga para "matar" o "eliminar", mientras que "47" alude a su número como cuadragésimo séptimo presidente de Estados Unidos.
"Él sabía exactamente lo que eso significaba. Significa asesinato, y lo dice claro y fuerte", afirmó el mandatario.
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El fiscal general en funciones, Todd Blanche, anunció dos cargos federales contra Comey: amenaza deliberada contra la vida del presidente y amenaza interestatal. Cada uno contempla una pena máxima de diez años de prisión, por lo que el exfuncionario podría pasar hasta dos décadas tras las rejas. La acusación califica el código "86 47" como una "seria expresión de una intención de hacer daño al presidente".
Comey, de 65 años, rechazó la interpretación. "No me di cuenta que alguna gente asociara esos números con violencia. Nunca se me ocurrió, pero me opongo a la violencia de cualquier tipo, así que eliminé el mensaje", explicó. Aseguró que sólo fotografió unas conchas durante un paseo por la playa.
La imputación llega tres días después del arresto de un hombre por presuntamente intentar asesinar a Trump durante una cena de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca, en Washington.
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No es la primera ofensiva judicial contra el exjefe del FBI. En septiembre de 2025 fue imputado por declaraciones falsas al Congreso, pero la jueza Cameron Currie desestimó el caso al considerar que la fiscal designada por Trump fue nombrada de manera ilegal.
Comey dirigió el FBI entre 2013 y 2017, cuando Trump lo destituyó en plena investigación sobre la presunta colaboración de su campaña con Moscú.
