A partir de ayer que inició el mes, dos organizaciones políticas recibirán un presupuesto total de 73.68 millones de pesos. Es decir, gastaremos más o menos 18.4 millones de pesos mensuales por cada partido para que puedan tener una sede, algunas organizaciones administrativas y acceso a tiempos de radio y televisión.
Un par de organizaciones que lograron llevar a cabo al menos 200 asambleas en distintos distritos y afiliaciones a lo largo de los meses podrán ahora incorporarse a la vida política nacional.
Pero aquí me viene una serie de dudas: ¿para qué queremos más partidos políticos? ¿Una diversidad de siglas, pero un reciclaje de las personas y de las propuestas nos da un mejor panorama para tener una vida política nacional más rica?
Creo que la diversidad aporta siempre a las discusiones y un mayor número de agrupaciones políticas podría hacer que distintos puntos de vista puedan reflejarse tanto en políticas públicas como en posturas legislativas o de gobierno.
Pero la cosa es que ninguna de las dos agrupaciones está llena de perfiles políticos nuevos. Es más, en ambos casos son dirigencias bastante conocidas ya dentro de la política y más bien parece que nos encontramos con personajes que buscan una segunda vuelta en las oportunidades de gobierno en el país. Los partidos nuevos son Partido PAZ y Somos México.
Partido PAZ es el tercer intento de la estructura política de Hugo Éric Flores, quien ahora es diputado de Morena, de tener un partido. El primer intento fue en 2014 con el Partido Encuentro Social, que estuvo fundado antes en el estado de Baja California, con algunas bases de la iglesia pentecostal.
El partido perdió su registro en 2018, a pesar de haber ido en alianza con los partidos que postularon a Andrés Manuel López Obrador después de que no alcanzó el 3 por ciento de la votación.
En 2021 se intentó de nuevo, esta vez como Partido Encuentro Solidario y perdió su registro solo después de dejar a Cuauhtémoc Blanco en la gubernatura de Morelos —aquí cada quien juzgará si fue una aportación valiosa al país—.
Somos México se conformó después del movimiento llamado Marea Rosa, que básicamente aglutinó las posturas disidentes de los partidos políticos que ya estaban PRI, PAN y algunos grupos académicos que consideraron que ya no tenían cabida en los partidos que existían.
Pero lo que quiero saber es ¿qué queremos que nos aporten los nuevos movimientos? Quizá quiero buscar esta ventaja de la diversidad de opiniones para asignarle un valor específico a las nuevas organizaciones, lo que no tengo claro del todo es: como ciudadana ¿dónde las exijo?
El sistema de partidos en México hace muy complicado que tengamos una infinidad de organizaciones que tengan objetivos diferentes. No necesariamente me estoy quejando, durante mucho tiempo tuvimos un sistema que lo permitía y no necesariamente contribuyó a la democracia, sin embargo, me gustaría saber que más partidos significa un mejor sistema político y de eso, todavía no estoy tan segura.
@Micmoya
