Unos seis mil marinos llevan días varados en el Golfo Pérsico, atrapados entre los bombardeos que Estados Unidos e Irán intercambiaron en las últimas horas. La cifra, reportada por la Organización Marítima Internacional (OMI), pone rostro a una guerra que se libra sobre una de las rutas comerciales más transitadas del planeta y que ningún bando parece dispuesto a detener.
Ayer, Estados Unidos bombardeó la infraestructura con la que Irán busca controlar el estrecho de Ormuz, un día después de que el presidente Donald Trump declarara terminada la tregua entre ambos países y advirtiera que golpearía "duro" a la república islámica. Horas después, sin embargo, matizó que esperaba un final pronto y dejó abierta la puerta a nuevas conversaciones.
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Por Ormuz circula cerca del 20% del crudo mundial, y ahí está el objeto de la disputa. Irán no amenaza con cerrar el paso, sino con administrarlo. Exige tasas, fija corredores de navegación y ataca a los buques que no los respetan. La ofensiva estadounidense apuntó precisamente a ese aparato de cobro.
El Mando Central de EU (Centcom) afirmó haber golpeado más de 80 objetivos, entre ellos radares costeros, defensas antiaéreas y unas 60 lanchas ligeras de la Guardia Revolucionaria; las cifras no han sido verificadas de forma independiente. La agencia iraní IRNA reportó explosiones en Bandar Abás, Konarak y Chabahar, y al menos ocho militares muertos.
La guerra estalló a finales de febrero, cuando ataques de Estados Unidos e Israel mataron al líder supremo iraní, Alí Jamenei. Desde junio, ambos gobiernos negociaban una salida. Teherán acusa a Washington de sabotearla al reimponer sanciones sobre su petróleo; Washington responsabiliza a Irán por los ataques recientes contra al menos tres barcos comerciales. Quién rompió primero la tregua sigue en disputa: ninguna versión ha podido confirmarse.
Golpean bases de EU en Kuwait y Baréin
Los Guardianes de la Revolución afirmaron haber golpeado bases estadounidenses en Kuwait y Baréin, donde las alarmas antiaéreas sonaron de madrugada. "El fantasma de la guerra vuelve a planear sobre nosotros", declaró una funcionaria bahreiní tras despertar con las alertas.
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En el plano económico, el barril de Brent subió 5.21 por ciento hasta 78.02 dólares y llegó a rebasar los 80 durante la jornada, un nivel que no alcanzaba en más de dos semanas.
La ONU y los mediadores Catar y Pakistán pidieron una desescalada inmediata y el regreso al diálogo. El ministro iraní de Exteriores, Abás Araqchi, habló por teléfono con el primer ministro catarí para insistir en la vía diplomática. Entre tanto, los miles de marinos siguen sin poder salir del Golfo, rehenes de una ruta por la que fluye buena parte de la energía del mundo.
