Ante un Auditorio Nacional repleto y clase política de la 4T en primera fila, Brugada rindió cuentas y se presentó como heredera de un linaje de la transformación, no como gestora independiente.
Ante un Auditorio Nacional repleto y clase política de la 4T en primera fila, Brugada rindió cuentas y se presentó como heredera de un linaje de la transformación, no como gestora independiente.