Entre botellas, martinis, shakers y tequilas, bajo la tenue luz de las velas que apenas iluminan la barra del Despacho Margarita, en la Roma Norte, se mezclan dos sonidos: el eco lejano de los mariachis y el choque del hielo contra un vaso old fashion.
En medio de esa atmósfera está Viridiana Cano, bartender de 25 años, originaria de la Ciudad de México, quien encontró su lugar detrás de la barra, un espacio tradicionalmente dominado por hombres.
También te puede interesar: Nuevo microsismo sacude a habitantes de Álvaro Obregón
Compartió que dejó la carrera de Ingeniería Química Industrial para incursionar en el sector de alimentos y bebidas, comenzando en un restaurante de hamburguesas. Por iniciativa propia, empezó a investigar recetas y a comprender la operación de un bar, desde inventarios hasta servicio personalizado.
Con el tiempo llegó una oportunidad que marcó un salto de exigencia y calidad: integrarse a uno de los grupos restauranteros más importantes del país. Aunque inició como ayudante, pronto destacó por su compromiso y talento.
“Al principio me quisieron hacer sentir menos. Era una chava sin experiencia en un ambiente machista. Fue difícil, pero usé eso como motor para demostrar que no importaba mi sexo, mi trabajo iba a hablar por mí”, relató en entrevista con 24 HORAS.
Viri, como le dicen sus amigos, reconoce que más de una vez perdió el “glamour”, pues el oficio exige fuerza física: cargar bolsas de hielo y mover cartones de cerveza durante todo el turno.
También te puede interesar: Brugada invita a adquirir flor de Nochebuena local
Platicó que dentro de sus cócteles favoritos se encuentra el Naked and Famous y el Expreso Martini; aseguró que continuará capacitándose y certificándose en distintos destilados y fermentados, convencida de que la preparación es clave para sobresalir. “No puedo erradicar el machismo del gremio, pero sí cambiar la percepción sobre la capacidad femenina”, afirmó.
Viridiana sabe que este es sólo el inicio de un camino largo para equilibrar la participación de las mujeres en la industria restaurantera, e invita a otras a luchar por sus metas y a tomarse la vida “de un solo trago, de shot, sin pensarlo”.
