Foto: Quadratín

Un nuevo “río de lixiviados (el líquido que se desprende de la basura y que es altamente contaminante)” emana del relleno sanitario de Chiltepeque, Puebla, denunció el activista Darinel Keller, integrante del colectivo Yo Seré su Voz.

Este sitio es el receptor final de los residuos sólidos de la capital poblana y de municipios como San Andrés y San Pedro Cholula, Huejotzingo, Cuautlancingo, Coronango, Santa Clara Ocoyucan y Amozoc.

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La denuncia surge en un contexto crítico, pues especialistas han estimado que al complejo sanitario le queda apenas un año de vida útil, por lo que estas filtraciones una evidencia clara del colapso del sistema de almacenamiento.

Keller señaló que la salida de estos líquidos contaminantes hacia las barrancas aledañas ocurre bajo el presunto conocimiento de los operadores del sitio.

Según el activista, se han captado maniobras donde trabajadores arrojan tierra y hierba para ocultar los charcos de lixiviados que brotan desde un túnel del basurero.

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Contaminantes

Este 10 de mayo se exhibió que el arroyo de contaminantes sale por una de las puertas del relleno, el cual está conectado con el río Alseseca y desemboca finalmente en la Presa de Valsequillo.

A pesar de la gravedad, activistas acusan que la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) no ha tomado medidas correctivas.

Aunque en marzo pasado la Profepa concluyó que el sitio operaba bajo la norma, habitantes de Santo Tomás Chautla rechazaron el dictamen ante las evidentes afectaciones ambientales.

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Por la persistencia de la contaminación y el riesgo sanitario para las comunidades cercanas, Darinel Keller convocó a los habitantes de San Francisco Totimehuacan y zonas afectadas a una movilización el próximo 28 de mayo para exigir soluciones definitivas.

El problema de Chiltepeque no sólo representa una crisis de gestión de residuos para la zona metropolitana de Puebla, sino una amenaza directa a los ecosistemas acuáticos que dependen de la cuenca del Alseseca.