Tras la intervención militar de Estados Unidos en Venezuela, para detener a Nicolás Maduro, la sesión de la Comisión Permanente tuvo posturas divididas por legisladores de oposición y del oficialismo.
Morena y sus aliados rechazaron cualquier forma de injerencia, en cambio el PAN Y PRI, resaltaron que Nicolás Maduro terminó como un dictador, “golpista”.
El diputado morenista Jesús Irugami Perea Cruz, respaldó el posicionamiento de la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, en relación con los hechos ocurridos en Venezuela.
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“Rechazamos de manera categórica cualquier forma de intervención en los asuntos internos de las naciones libres. La soberanía y la libre autodeterminación de los pueblos no son principios retóricos, son pilares de derecho internacional y de nuestra propia Constitución”, afirmó.
Explicó que la experiencia histórica de América latina demostró que la intervención extranjera nunca tuvo democracia ni estabilidad ni bienestar a las naciones.
“Por el contrario, ha dejado conflictos, violencia, profundas heridas sociales, ninguna nación tiene el derecho de imponer por la fuerza el destino de otra. Coincidimos con la presidenta en que solo los pueblos pueden decidir su propio camino y como dijo el presidente Andrés Manuel López Obrador: “el pueblo pone y el pueblo quita”. Solo el pueblo puede definir su forma de gobierno y ejercer la soberanía sobre sus recursos, sin presiones externas ni acciones unilaterales”, advirtió.

En contraste, Manuel Añorve, senador del PRI, resaltó que Nicolás Maduro abusó de sus atribuciones y terminó como dictador, un golpista, mientras millones de venezolanos ahora celebran.
“Aquí todavía hay quienes se atreven a defenderlo con discursos patrioteros que presumen soberanía, pero olvidan algo básico, la soberanía es del pueblo, no del tirano que la manipula. Nicolás Maduro fue un dictador que hizo trampa cada vez que su poder estaba en riesgo, que usó el miedo como herramienta de gobierno y convirtió a la vida diaria de millones en una lucha por sobrevivir. Maduro convirtió a Venezuela en una narco dictadura, mezcló poder político, corrupción y represión. Usó al Estado como instrumento de bien y de control, no de justicia y menos de seguridad".
El legislador puntualizó que Maduro persiguió opositores, envió al exilio a aproximadamente 8 millones de venezolanos , y cerró los caminos para cambiar el gobierno por la vía pacífica.
“Persiguió a la prensa, persiguió, por supuesto, a toda la oposición que le señalaba sus errores, los desterró, los encarceló, los asesinó. Ése es el gobierno de Maduro, porque, además, cuando no ganaba, manipulaba los resultados y, cuando manipulaba las elecciones, se declaraba triunfador”, aseveró.
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Por su parte, Ricardo Anaya, senador panista, remarcó que los albiazules defienden la soberanía de México pero no van a defender a Nicolás Maduro. Reiteró que es un dictador “espurio” y que hubo un fraude electoral en dicho país en el 2018.
“No dijeron nada cuando 8 millones de venezolanos tuvieron que salir huyendo de Venezuela. No dijeron nada cuando el 80 % tuvo que vivir en pobreza extrema, en la miseria. No dijeron nada de asesinatos, de violaciones. No dijeron nada cuando violó la Convención en Contra de la Tortura. Entonces, no, no nos vamos a comer ese cuento”, cuestionó.
