En columnas anteriores les he compartido mi recorrido en el plano espiritual en los últimos 17 años. He aprendido diferentes prácticas como: Reiki, conciencia de salud, diferentes experiencias en retiros, solo me hacía falta contarles mi práctica con los cuencos del Himalaya
La vibración de los cuencos actúa de forma integral, cuerpo, sistema nervioso, emociones y estado de conciencia. No es algo mágico, sino una experiencia vibratoria y sonora que el cuerpo reconoce con mucha profundidad.
Beneficios en el cuerpo: relajación profunda del sistema nervioso, el sonido continuo y armónico ayuda a pasar de un estado de alerta, ondas beta a uno de descanso profundo, ondas alfa y theta, disminución del estrés y la tensión muscular.
La vibración se propaga por los tejidos, ayudando a soltar contracturas y rigidez.
Regulación de la respiración y del ritmo cardíaco, muchas personas entran espontáneamente en una respiración más lenta y consciente.
Mejor descanso y calidad del sueño, es común sentir somnolencia o una sensación de descanso profundo después de una sesión.
Estimulación del sistema parasimpático, favorece procesos de autorregulación, digestión y recuperación del cuerpo, mayor conciencia corporal ayuda a habitar el cuerpo y a percibirlo con más presencia.
Beneficios a nivel emocional, reducción de ansiedad y angustia, el sonido envuelve y contiene, generando una sensación de seguridad, liberación emocional. Pueden emerger emociones guardadas, llanto, suspiros, recuerdos, todo de forma natural, sensación de calma y equilibrio interno. Muchas personas describen orden, silencio interno o paz.
Mayor claridad emocional después de la sesión, las emociones suelen sentirse más claras y menos cargadas.
Acompañamiento en procesos de duelo, enfermedad o cambio, no sustituye tratamientos médicos, pero sostiene emocionalmente.
Beneficios a nivel energético y de conciencia: Sensación de armonización interna, como si el cuerpo se afinara, facilita estados meditativos profundos. Ideal para personas a las que les cuesta meditar en silencio.
Conexión con el momento presente, el sonido ancla la atención al aquí y al ahora, brindando sensación de unidad y expansión.
Algo importante, cada experiencia es única. No todas las personas sienten lo mismo y no siempre se vive igual en cada sesión. El cuerpo y las emociones responden según el momento vital de cada uno.
Mi maestro es Geoffrey Torkington, es el fundador de la comunidad The Elephant Bowl. La mayoría somos de México, y el resto se distribuyen en Estados Unidos, Costa Rica, Colombia y Canadá.
Torkington empezó esta marca en 2012 y, posteriormente, las tiendas Tepoz Cuencos, las cuales se han convertido en posiblemente el líder en toda Latinoamérica en instrumentos de sonoterapia, especialmente en cuencos del Himalaya.
Los cursos son impartidos por Geoffrey Torkington y su equipo de maestros, más de 7000 personas ya contamos con una matrícula de The Elephant Bowl, un testimonio de la calidad y el impacto de nuestra enseñanza. Los puedes seguir en: @tepoz_cuencos_coyoacan.
Los cuencos del Himalaya están hechos tradicionalmente de una aleación de metales, clásicamente se elaboran con una de 5 a 7 metales, cada uno asociado simbólicamente a energías planetarias. Cobre; conductividad y profundidad del sonido, estaño: resonancia y claridad, hierro: fuerza y estabilidad, plomo: peso y anclaje, zinc: equilibrio, plata: pureza del tono, oro: refinamiento vibratorio. El cobre suele representar más del 70% de la composición.
Mi testimonio es: Vivir la experiencia de tocar los cuencos, me hace regresar a sentir y valorar las pulsaciones naturales de mi corazón, esa vibración que generamos naturalmente es muy parecida a la vibración de los cuencos.
Con cariño: Marcela.
Room: [email protected]
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FB: Marcela de los Ríos
